En Sepang, Malasia, el enviado especial de la conferencia F1 planteó una pregunta clave: ¿cómo iba a afrontar Franco Colapinto la exigencia de apretar el acelerador con todo el Saturday tras el error de Bakú, cuando chocó a su compañero Pierre Gasly y dejó fuera a ambos Alpine? La respuesta llegó en forma de rendimiento sólido y, para muchos, superior a lo esperado.
Colapinto mostró recuperación: culminó la Q1 con el décimo crono, apenas a cinco milésimas de Gasly. En la primera fila de la sesión hubo dominio claro de Verstappen, que se llevó la pole con Red Bull, seguido por la Ferrari de Hamilton. Con un buen plan de trabajo para la carrera el viernes y, en la Q2, aportando tirón de rebufo para Gasly, el argentino volvió a ponerse en la posición en la que quiere estar: al servicio del equipo y de su compañero.
Sin embargo, la FIA impuso una sanción de 15 posiciones en la parrilla por dos motivos: cinco por el incidente de Bakú y diez por el cambio de motor en su monoplaza. Ese castigo dejó a Colapinto 21º para la carrera del domingo. En una curiosa compensación para Alpine Racing Bulls, Arvid Lindblad quedó 22º, dificultando que alguno de los dos pueda sumar puntos en la prueba: una ayuda indirecta para la lucha por el campeonato de constructores.
El día amaneció con cierto optimismo en Enstone, donde el equipo llegó al circuito en medio de un calor notable. A nivel de entorno, Sepang sorprendió con una ambientación distinta: una alfombra persa de tonos rojizos recibió a los pilotos en los accesos, y a la derecha se erigía una gran jaima árabe, que sumaba más de 200 m² de bienvenida, con sombra gracias a su grueso tejido.
El garaje de Sepang, estrecho y poco profundo, obligó a Colapinto a acomodar el cuello, el HANS y el casco al fondo, detrás de un mueble con ruedas que hacía las veces de aire acondicionado para el personal.
En la FP3 matutina, Franco utilizó dos juegos de blandos y muy poco combustible, mientras Gasly también buscaba el equilibrio entre ambos ejes para la clasificación. Faltando 23 minutos para el cierre de la sesión, el argentino marcó lo que sería el noveno mejor tiempo: 1m37s920. Por delante quedaron los ocho coches de los equipos dominantes (Mercedes, Ferrari, McLaren y Red Bull), con el italiano Kimi Antonelli liderando la tanda en 1m36s302.



