Una mirada regional sobre el empleo privado revela una dispersión notable entre jurisdicciones. Según la Fundación Pensar, Buenos Aires concentra una ventaja sustancial frente a Formosa: la ciudad y porteño poseen 14 veces más asalariados privados registrados que esa provincia, un desequilibrio que se vincula a la capacidad de nacer nuevas empresas privadas y, por ende, a canalizar inversiones que impulsan el crecimiento.
En ese marco, el estudio funciona como un indicio de por qué muchos gobernadores sostienen el gasto público: ante la ausencia de creación de empresas, se prioriza la defensa del empleo público existente. Un ejemplo es Neuquén, cuyo desarrollo ligado a Vaca Muerta se traduce en un volumen de asalariados privados seis veces mayor que la provincia que gobierna Gildo Insfrán hace treinta años.
La fundación también aporta datos de stock: Buenos Aires acumula 485 asalariados privados por cada 1000 habitantes, seguido por Neuquén con 217. Formosa figura entre las provincias con menores densidades (35), y la lista continúa con Santiago del Estero (47) y Chaco (57). Si se miran cifras de dispersión empresarial, la Ciudad de Buenos Aires aparece como una excepción por la concentración de sedes: 39 compañías por cada 1000 habitantes. Sin BA, La Pampa llega a 14; Santa Fe, 13; Córdoba, 12; Neuquén, Río Negro y Tierra del Fuego, 11; Formosa, 3; La Rioja y Santiago del Estero, 4.
En cuanto a la dinámica, el informe subraya que hace 13 meses consecutivos que no crece el empleo privado de calidad en el país: entre noviembre de 2023 y mayo de 2026, solo tres provincias lograron generar empleo privado registrado: Neuquén, Río Negro y San Juan. La transformación productiva de la era Milei aparece con ganadores claros —minería, energía y agro en el interior— y perdedores en sectores como industria, comercio y construcción, especialmente en las áreas periurbanas de las grandes provincias.
Los autores Lucas Tettamanti y Bautista Santamarina, también de Pensar, destacan que “no se puede generar empleo privado de calidad sin empleadores privados”, una premisa que cruza con la baja densidad de empresas en varias jurisdicciones.
La fotografía de la densidad empresarial muestra que, fuera de Buenos Aires, la presencia de empresas es baja: La Pampa (14), Santa Fe (13), Córdoba (12) y luego Neuquén, Río Negro y Tierra del Fuego (11). Formosa está en 3 y La Rioja y Santiago del Estero, 4.
En el plano internacional, Martín Rappallini, presidente de la UIA, subrayó en el 10° Foro de Pymes Italia‑América Latina que Argentina tiene 600.000 empresas para 80 personas cada una, frente a otros países con necesidades mucho menores para sostener una unidad productiva similar. Países como Chile, Brasil y México presentan cifras más favorables por densidad de empresas (una cada 22, en promedio), mientras España llega a una por 34. En números absolutos, Argentina aporta 600.000 empresas frente a 900.000 en Chile (con población cercana a la mitad), 5,5 millones en México y 1,4 millones en España.



