El proceso de cambio de destino para los internos alojados en la cárcel de Villa Devoto siguió este lunes temprano con un amplio operativo de seguridad. Las autoridades ya habían trasladado a 326 internos a la nueva unidad penitenciaria de Marcos Paz y ahora planifican la siguiente tanda de movimientos para avanzar en el desalojo del penal.

El inicio de la jornada se caracterizó por un fuerte despliegue policial alrededor de la cárcel, situada en el barrio porteño de Villa Devoto. En las primeras horas, se observó la presencia de móviles de la Policía Federal Argentina, motocicletas para abrir paso al convoy, personal de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), Gendarmería Nacional, binomios caninos y unidades de Bomberos.

El tránsito en las inmediaciones permanece interrumpido y hay vallados que se abren para facilitar la salida de los vehículos que trasladan a los detenidos. La logística contempla acompañamiento constante de las fuerzas de seguridad a lo largo de todo el recorrido, con vehículos que custodian los camiones del Servicio Penitenciario Federal.

Según la cobertura de la mañana, las autoridades estudian la posibilidad de trasladar entre 150 y 300 internos en esta nueva etapa. El número definitivo de personas que integrarán cada grupo dependerá de la organización operativa y de las condiciones de seguridad previstas para cada movimiento.

Para coordinar el desplazamiento de los unos 1.500 internos que permanecen en Villa Devoto se creó un Comando Unificado, integrado por representantes de fuerzas federales, de la Ciudad de Buenos Aires y de la provincia de Buenos Aires. Su función es planificar, coordinar y ejecutar el traslado de forma gradual, con especial atención al perfil criminológico de los detenidos y a la evaluación del riesgo en cada operativo.

Los camiones del Servicio Penitenciario Federal circulan dentro de un esquema de seguridad denominado cápsula. Las unidades policiales se colocan delante y detrás del convoy, mientras que las motos se encargan de abrir paso y gestionar cruces en los puntos clave.

La ruta entre Villa Devoto y el nuevo complejo de Marcos Paz abarca varios decenas de kilómetros; se estima una distancia de aproximadamente 55 kilómetros y un tiempo de traslado que puede superar la hora, dependiendo de las condiciones del trayecto. Por ello, el operativo exige una coordinación continua entre las distintas fuerzas y la logística de accesos y vías para evitar interrupciones y reducir riesgos tanto para los detenidos como para el personal.