El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó este jueves que la economía argentina registró una caída de 0,6% en el segundo trimestre respecto del periodo anterior (enero-marzo 2026), después de haber subido 0,7% en ese tramo inicial, según series desestacionalizadas. El descenso refleja un deterioro generalizado de la demanda interna entre abril y junio.
En detalle, la demanda interna mostró caídas en casi todos sus componentes: el consumo privado retrocedió 2,4%, el consumo público cayó 2,3% y la formación bruta de capital fijo, que mide la inversión, descendió 0,8%. En contraste, las exportaciones subieron 2,5%, mientras que las importaciones disminuyeron 3,5%.
Mirando hacia el año, el PBI creció 2,0% en términos interanuales y acumuló una expansión de 2,2% durante el primer semestre. Sin embargo, esa mejora es heterogénea: las exportaciones avanzaron 13,7% interanual, mientras que el consumo privado apenas aumentó 0,4% y la inversión registró una caída pronunciada del 11,1%. Dentro de la inversión, maquinaria y equipo cayó 15,2% y equipo de transporte, 22,1%.
El ministro de Economía, Luis Caputo, subrayó la lectura interanual, destacando que el primer semestre mostró un crecimiento de 2,2%, con 13 de 16 sectores relevados en expansión respecto de un año atrás, y que la tendencia-ciclo se incrementó 0,8%, alcanzando un nuevo máximo histórico. También consignó la caída desestacionalizada del 0,6% frente al periodo anterior.
La inversión continúa figurando entre las notas más débiles de la gestión promercado. Según estimaciones de Equilibra sobre los datos del Indec, su nivel se ubica 3% por debajo del cuarto trimestre de 2023 y 14% por debajo del tercer trimestre de ese año. Tras el rebote de 2025, acumula ya cinco trimestres consecutivos de contracción interanual.
“Es paradójico que en un marco de apertura y desregulación, lo que más cae es la inversión”, comentó Lorenzo Sigaut Gravina, director de análisis macroeconómico de Equilibra. En volumen, las ventas externas se mantienen 25% por encima del segundo trimestre de 2022, mientras que la inversión se ubica 18% por debajo.
Sebastián Menescaldi, director adjunto de Eco Go, coincidió en que el trimestre mostró un desempeño débil, impulsado principalmente por la caída del consumo privado. Como contrapeso, las exportaciones y la reducción de las importaciones atenuaron la baja del PIB. Respecto a la inversión, señaló que, si bien volvió a caer, el descenso podría haber sido menos marcado en el margen.



