El periodista brasileño Rogerio Tomaz Jr. fue impedido de ingresar a la Argentina y, tras ser desalojado en el Aeropuerto de Aeroparque, regresó a San Pablo. Las autoridades de Seguridad indicaron que la cancelación de su ingreso se fundamentó en que no habría permanecido en Argentina durante la vigencia de su residencia permanente y, además, no estaría cumpliendo con el domicilio declarado ante la Dirección Nacional de Migraciones.
Tomaz comunicó desde Guarulhos, a las 16:00 hora argentina, que ya se encontraba en camino a Brasilia. En sus publicaciones, afirmó sentirse orgulloso del camino que eligió y afirmó que ser deportado a raíz de sus críticas políticas sería, para él, casi un trofeo. El periodista es conocido por su abierta simpatía hacia Lula y por cuestionar en varias ocasiones al presidente argentino Javier Milei.
Entre sus mensajes, Tomaz cuestionó las celebraciones que recibió la noticia por parte de Santiago Caputo, asesor del gobierno. El brasileño respondió que la burla quedaría registrada y que el tiempo colocaría a cada quien en su lugar. En su actividad pública, había dicho también que en Brasil existe democracia, pero que existe un riesgo de que Argentina termine transitando un camino similar.
Durante las elecciones en Brasil, Tomaz había expresado su oposición a Bolsonaro y había cuestionado las políticas de Milei, a quien apoyó un candidato opositor. En las últimas horas, subió un video en el que recomendó lecturas sobre la Argentina para entender los procesos políticos locales, destacando obras que, según él, cuestionan la gestión de Milei.
En su cuenta, Tomaz había publicado, días antes de la primera vuelta, entrevistas con medios afines al kirchnerismo, como Página/12 y El Destape. También figura una foto de noviembre de 2025 en la que aparece junto a Lula y un libro de Néstor Restivo, Conversaciones con Pepe Mujica, de ese autor.
Fuentes oficiales citadas por LA NACIÓN insistieron en que la decisión no se basó en motivos ideológicos, sino en el hecho de que el periodista no residía en el domicilio declarado para su residencia permanente y no cumplía con los requisitos de su estatus migratorio.
Más allá de Caputo, otros funcionarios del gobierno celebraron la expulsión. Juan Carreira, director de la Oficina de Respuesta Presidencial, afirmó que la decisión impedía al ex corresponsal “depredar recursos” argentinos y que, además, lo obligaría a vivir cuatro años en Brasil, en un marco político distinto, lo cual consideró una mejora para el país.



