En 2023, Argentina registró un piso histórico en su participación del comercio mundial: apenas 0,29% del total de bienes transados a nivel global, un umbral mínimo desde que se disponen de datos comparables. Dos años después, el panorama muestra signos de recuperación y, para 2026, las proyecciones apuntan a un hito: superar por primera vez los US$100.000 millones en exportaciones.

El análisis que sustenta estas expectativas es de Marcelo Elizondo, presidente del Capítulo Argentino de la International Chamber of Commerce (ICC) y director general de DNI Consultores. El informe cruza series históricas del INDEC, el Banco Mundial y la OMC con proyecciones sectoriales privadas para trazar una curva exportadora que, de ser cierto, redefine la inserción comercial del país a escala global. Se señala que, junto a nuevos ductos y proyectos mineros en marcha, la agroindustria y los servicios de conocimiento ganan protagonismo como generadores de divisas, lo que alimenta el horizonte de exportaciones hacia US$180.000 millones para 2035.

La trayectoria de la Argentina en el comercio exterior ha mostrado altibajos. En 1960, el país representaba el 0,81% de las exportaciones mundiales de bienes; luego fue perdiendo peso de forma sostenida. Al comparar con otros países de la región, la brecha resulta llamativa: entre 2000 y 2025, Perú multiplicó por 9,25 su valor nominal de exportaciones, Brasil por 6,28, Chile por 5,50 y Costa Rica por 5,60. En conjunto, América Latina aumentó sus ventas externas 5,92 veces, al pasar de US$349.068 millones a un récord de US$2.068.261 millones.

Para Argentina, la evolución fue más modestamente favorable: entre 2000 y 2025, las exportaciones se incrementaron 2,78 veces, por debajo de la media regional. El análisis indica que el estancamiento no se debe a falencias de demanda externa, sino a distorsiones macroeconómicas locales que comprimieron la oferta exportable durante décadas: controles cambiarios, presión fiscal sobre el agro, escasez de infraestructura y la ausencia de acuerdos comerciales de escala.

El ratio exportaciones/PIB en la región también revela diferencias: Panamá exhibe 44,4%; México, 39,6%; Chile, 34,6%; Argentina, 15,6% (2025/26), por debajo de Brasil (17,8%) y Colombia (15,0%). El giro en el panorama comenzó en 2024, cuando la participación argentina en el total mundial subió a 0,34% en bienes (frente a 0,29% en 2023); continuó creciendo en 2025 (0,37%) y se espera que cierre 2026 en 0,39%.

En síntesis, la expectativa es que Argentina no solo recupere terreno, sino que asuma una senda de crecimiento exportador que, de verificarse, podría reconfigurar su posición en el comercio global para la próxima década.