Javier Milei ordenó bloquear una regulación destinada a endurecer la regulación de la morosidad, pero la Casa Rosada quiere reforzar los acercamientos con bloques aliados para evitar que la oposición impulse una salida más severa. En el Ejecutivo evalúan presentar un dictamen negociado, acotado y sin costo fiscal, al tiempo que buscan recomponer una conducción parlamentaria más coordinada.

El Presidente siguió el tema de cerca y pidió frenar cualquier ley que regule de forma contundente el endeudamiento. Aunque Milei sostiene que estos asuntos se tratan de contratos entre privados y no está dispuesto a ceder en ese punto, en la gestión nacional reconocen que el tema ya está instalado y que deberá aparecer una respuesta.

La estrategia, entonces, pasa por dialogar con sectores predispuestos al acuerdo antes de llevar el tema al recinto. En Nación sostienen que el objetivo es evitar otra secuencia de derrota, veto y confrontación y lograr textos que obtengan apoyo mayoritario sin superar los límites que impone el Gobierno.

La Casa Rosada propone un esquema de cambios acotados, sin erogaciones fiscales y sin topes fuertes a las tasas de interés. Entre las opciones barajadas figuran medidas para aclarar el costo total de los créditos y herramientas de educación financiera y transparencia.

Desde el Ejecutivo señalan que esa salida podría funcionar como contrapropuesta frente a los proyectos más duros que impulsa la oposición. Sostienen que “algo harán” para atravesar el debate en las próximas semanas.

El primer límite ya quedó marcado en Diputados: los proyectos sobre morosidad no pasaron por la Comisión de Presupuesto, lo que reduce el margen para iniciativas que impliquen nuevas erogaciones públicas.

Las comisiones de Finanzas y Defensa del Consumidor tienen convocatorias para el 15 y 22 de septiembre y quedaron fijadas para buscar dictamen el 29. El objetivo de la Casa Rosada es presentarse a esa instancia con una alternativa negociada con aliados.

La estrategia difiere en Discapacidad, donde Milei no emitió una orden de bloqueo equivalente. El Gobierno ya trabaja en una contrapropuesta para evitar que avance sin cambios la prórroga de la emergencia y busca un marco para prestaciones y actualizaciones.

En Nación sostienen que la emergencia vigente cumplió su objetivo y que las actualizaciones para prestadores estarán contempladas en el Presupuesto 2027. El tratamiento quedó programado para el 16 de septiembre y el dictamen para el 23.

La Casa Rosada pretende trasladar esa lógica de negociación a otros debates. El paquete sobre Malvinas aparece como una oportunidad para volver a reunir al oficialismo y a los bloques dialoguistas alrededor de una agenda común, tras varios meses de tensiones legislativas.