Facundo Jones Huala fue condenado a cinco años y dos meses de prisión efectiva tras cerrar un acuerdo con la Fiscalía en una causa vinculada a la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM). La resolución fue homologada por el juez federal de Bariloche, Leandro Gómez Constenla, y dio por finalizada la investigación a través del régimen de juicio abreviado, sin necesidad de un debate oral.

El acusado reconoció haber formado parte de la RAM y haber ocupado funciones de dirección dentro de la organización, elementos que permitieron la adopción de una condena bajo este mecanismo sin pasar por un juicio oral. La pena recae bajo el artículo 213 bis del Código Penal, que prevé castigos para quienes organizan o integran agrupaciones orientadas a imponer ideas o a enfrentar las de otros por medio de la fuerza o la intimidación, con una escala de tres a ocho años de prisión.

El acuerdo acordó una pena de cinco años y dos meses con cumplimiento efectivo. Dado que Jones Huala se encuentra detenido desde 2025, el tiempo pasado en prisión preventiva será computado para el cumplimiento de la condena. Así, según estimaciones realizadas durante el proceso, la pena quedaría cumplida en agosto de 2030.

La causa nació con imputaciones de mayor gravedad que no formaron parte de la resolución final. En el expediente se exploraron cargos por intimidación pública, incitación a la violencia colectiva, asociación ilícita y apología del delito, entre otros. También se evaluó la posibilidad de aplicar el artículo 210 bis, referente a organizaciones para cometer delitos contra el orden constitucional, pero esa calificación no integró el acuerdo alcanzado.

La investigación sostuvo que Jones Huala ocupó durante varios años una posición de liderazgo dentro de la RAM, lo que dio lugar a un expediente federal considerado de investigación compleja y que llevó a sucesivas prórrogas de la prisión preventiva mientras avanzaban las pruebas.

Un aspecto central de las negociaciones previas al acuerdo estuvo ligado a la calificación legal de los hechos. La Fiscalía inicialmente propuso una acusación más severa, pero la defensa prefirió una resolución centrada exclusivamente en la participación de Huala dentro de la RAM.

El proceso también contempló la posibilidad de una condena basada en una sentencia previa en Chile. El dirigente mapuche quedó detenido el 6 de junio de 2025, tras ser localizado en El Bolsón luego de participar en una actividad pública relacionada con la presentación de un libro en Bariloche; desde entonces permanece privado de la libertad a disposición de la Justicia federal.