El Juzgado Federal de Esquel, en la provincia de Chubut, formalizó este jueves el procesamiento de Matías Daniel Santana, apodado “el mapuche de los binoculares”, en la causa vinculada a la desaparición de Santiago Maldonado. La imputación se sustenta en un supuesto testimonio falso y en la omisión de datos relevantes para entorpecer la investigación, según la acusación fiscal. En paralelo, se le impuso un embargo sobre sus bienes por 3.500.000 pesos y la prohibición de abandonar el país sin autorización judicial, además del compromiso de colaborar con la pesquisa.

La instrucción penal se inició a partir de una denuncia presentada por Gonzalo Cané, entonces secretario de Cooperación con los Poderes Judiciales del Ministerio de Seguridad de la Nación. Cané afirmó que Santana habría brindado una declaración que falsearía la verdad de los hechos y ocultaría información clave para dificultar la búsqueda y la verificación de lo ocurrido con Maldonado.

Según lo denunciado, el testimonio del procesado habría tenido impacto directo en la investigación, afectando la veracidad de los hechos y generando una imputación falsa sobre la actuación de agentes de la Gendarmería Nacional y otros funcionarios del Poder Ejecutivo. En su declaración, Santana aseguró haber visto, desde la loma, cómo efectivos de la Gendarmería habrían intervenido y trasladado a Maldonado en un camión, afirmando que podía observar la escena con claridad porque estaba montando a caballo y utilizaba binoculares.

Este viernes, tras un periodo de atención mediática y debates en torno al caso Maldonado, la jueza federal Eva Parcio de Seleme dispuso que Santana permanezca sujeto a las medidas cautelares mencionadas y que el proceso avance sin obstáculos para la continuidad de la investigación.

En paralelo, la trayectoria de Santana en el ámbito público mapuche ha sido objeto de análisis. Antes de volverse una figura visible para esa comunidad, su vida era discreta respecto de la militancia política. En abril de 2015 participó de la ocupación de un predio de la estancia Benetton en Colonia Cushamen, lo que le permitió fortalecer vínculos con Facundo Jones Huala y ubicarse como tercero en la cúpula del grupo, por detrás del propio Jones Huala y de su hermano Fernando. Junto a Jones Huala, se lo identifica entre los fundadores de Resistencia Ancestral Mapuche (RAM), organización a la que se le atribuyen numerosos ataques en la región.

En 2016 emergió en las protestas frente a juzgados provinciales, acompañado por la familia Colhuán. Ya en 2017, el caso Maldonado pasó a marcar una renovada atención pública: Santana sostuvo ante la Justicia haber presenciado golpizas y el ingreso de Maldonado a través de un camión. Sin embargo, los peritajes posteriores indicaron que los binoculares no aparecieron y, según las expediciones forenses, Maldonado habría fallecido por ahogamiento en el río.