El presidente Javier Milei reiteró en la Argentina Week de París una proyección clave de su gestión: si logra la reelección el año próximo, 2028 podría convertirse en el año con el mejor desempeño económico de la historia. Esa misma idea la había compartido previamente durante su exposición ante inversores y banqueros de Wall Street en Nueva York.
Desde el propio escenario parisino, Milei afirmó que Argentina aspira a convertirse en el país más promercado de Occidente y que ya figura entre las naciones con mayor crecimiento. Afirmó que el camino a seguir es claro y que no se detendrán hasta convertir a la Nación en la de mayor libertad económica del mundo. En sus primeras casi tres años de gestión, aseguró, lograron avances que muchos ponían en duda. Habló de haber heredado un Estado quebrado, con una estructura que gastaba más de lo que podía financiar, y afirmó que la raíz del problema era precisamente ese aparato público sobredimensionado.
Al detallar la situación al asumir, indicó que había un déficit del 5% del PBI en el Tesoro y otros 10% en el Banco Central, una situación “trágica” que arrastraba riesgos de hiperinflación. Describió un cuadro en el que había cuatro bases monetarias venciendo a un día en pasivos remunerados y el equivalente de diez bases monetarias venciendo a un día en deuda financiera en pesos del Tesoro Nacional.
Sobre el entorno electoral y la volatilidad que suele traer, Milei aseguró que el Gobierno cuenta con una “bazuca” de varios miles de millones de dólares para enfrentar posibles perturbaciones. Afirmó estar preparado para eventuales intentos desestabilizadores y golpistas, y afirmó, entre risas y tono firme, que aunque sabe que “está en la silla eléctrica”, aún así se ganará. Mencionó una afirmación de JP Morgan: si Milei obtiene la reelección, podría lograrse un “investment grade”, lo que, en su lectura, cortaría la tasa de interés y impulsaría un crecimiento muy sólido acompañado por una caída de la pobreza.
Advirtió que estos procesos requieren tiempo, estimando entre 35 y 40 años; criticó que los atajos suelen generar pobreza y reiteró que su estrategia busca acelerar esa evolución sostenida.
La Argentina Week arrancó en París con una reunión en la Embajada Argentina que reunió a funcionarios nacionales, gobernadores y representantes de empresas de energía, minería, agroindustria, tecnología y finanzas. El objetivo fue presentar ante inversores europeos las oportunidades que ofrece el país, con foco en Vaca Muerta, la actividad minera y el sector agropecuario.
La comitiva argentina estuvo encabezada por el embajador en Francia, Ian Sielecki, y el ministro de Economía de Francia, Ronald Lescure. La delegación incluyó, entre otros, al ministro de Economía, Luis Caputo; al canciller, Pablo Quirno; al ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger; al ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques; al titular de Salud, Mario Lugones; y al secretario de Comunicaciones, Fabián Fernández, junto al presidente del Banco Central.



