El gobierno argentino avanza en coordinación con la administración de Estados Unidos para presentar, este miércoles en Nueva York, un paquete de financiamiento por aproximadamente US$7.000 millones destinado exclusivamente al año 2027. El objetivo es financiar obras de infraestructura en el país y acelerar la salida de materias primas, minerales y energía hacia el Atlántico.
El proyecto testigo dentro de este esquema es el megaproyecto de gas natural licuado (GNL) encabezado por YPF, cuyo crédito fue negociado en Washington en las últimas semanas. YPF busca captar alrededor de US$6.000 millones apalancados, en parte con la participación del Exim Bank (Banco de Exportaciones e Importaciones de Estados Unidos).
La comunicación conjunta está prevista para las 19:00 hora de Nueva York (20:00 en Argentina), al margen de la Asamblea General de la ONU, y podría convertirse en uno de los principales resultados económicos de la gira presidencial. Aunque las negociaciones seguían avanzando este martes y varios detalles permanecían abiertos, fuentes con conocimiento directo de las conversaciones que solicitaron reserva confirmaron a LA NACIÓN que el programa abarcaría US$7.000 millones para el año próximo.
El esquema no consistiría en un único préstamo ni en desembolso inmediato; también contempla una mayor oferta de divisas para un año electoral y la utilización de distintos instrumentos ofrecidos por agencias estadounidenses, principalmente Exim Bank y la Corporación Financiera Internacional para el Desarrollo (DFC).
Entre las herramientas que podrían formar parte figurarían créditos, garantías y seguros destinados a respaldar proyectos considerados estratégicos por Washington, con el fin de facilitar la participación de bancos e inversores privados respaldados por el respaldo oficial.
El caso testigo de estas herramientas sería Argentina LNG, el megaemprendimiento de YPF junto a la italiana Eni y XRG, brazo internacional de inversiones energéticas de Adnoc. En el gobierno y en YPF esperan que Exim Bank pueda integrarse a la estructura financiera de la iniciativa, aunque aún estaban por definirse montos y condiciones de esa participación.
El proyecto prevé transportar gas desde Vaca Muerta, en Neuquén, hasta la costa de Río Negro, donde se procesará y convertirá en GNL para su exportación. Las dos primeras unidades flotantes tendrán una capacidad conjunta de 12 millones de toneladas por año y podrían generar ventas externas cercanas a US$10.000 millones anuales durante dos décadas.
Paralelamente, YPF, Eni y XRG negocian por otra vía un crédito de entre US$14.000 millones y US$16.000 millones para financiar ductos, plantas de procesamiento y fraccionamiento, instalaciones portuarias y dos buques de licuefacción. JP Morgan y Santander mejoran la estructuración, y las conversaciones incluyen a bancos internacionales y agencias de crédito a la exportación de distintos países, como Italia.



