El riesgo país argentino mostró un avance significativo en la última jornada, cerrando viernes en 609 puntos básicos. La subida fue de aproximadamente 31 puntos y representó un salto de 5,4%, donde por vez primera desde abril se observó un cruce por encima de la barrera de los 600.
La dinámica se explicó principalmente por el desplome de los bonos soberanos. Según Portfolio Personal Inversiones (PPI), los Globales se desplomaron entre 1,4% y 4,6%, con mayor intensidad en los títulos del tramo largo. En ese marco, el ETF EMB acusó una caída semanal de alrededor del 1,3%.
Evolución y lectura sobre el contexto local y global. El Grupo IEB señaló que Argentina no logró desvincularse de la coyuntura internacional y que la renta fija local transitó una de las peores semanas del año. En la semana, el indicador elaborado por JP Morgan escaló 85 puntos, situándose en niveles no vistos desde hace seis meses, cuando el 7 de abril cerró en 610 puntos, y acumula un avance de 97 puntos en lo que va del mes (un alza del 19%).
GMA Capital aportó su valoración sobre el escenario: el shock externo recuperó protagonismo. El precio del Brent trepó hacia US$107 por barril y el rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años de EE.UU. se ubicó en 5,22%, máximo en 19 años. El mercado elevó a casi 70% la probabilidad de una alza de la Fed en octubre. En ese marco, la Argentina encontró difícil apartarse de la tendencia bajista observada en los mercados emergentes.
Sin embargo, desde el plano doméstico no se vislumbra un enorme margen de maniobra. Los datos más recientes sobre actividad económica y pobreza creciente alimentan dudas sobre la reelección del presidente Javier Milei en el próximo periodo, contexto que se traduce en mayor volatilidad y un costo de endeudamiento soberano más elevado.
El Instituto de estudios IEB destacó, no obstante, la “solidez” de la macroeconomía argentina. En sus análisis, señalan que shocks externos de antaño habrían golpeado con mayor intensidad, mientras que hoy el efecto se concentra en el riesgo país y la valoración de activos domésticos, con el dólar, las tasas, las reservas y la inflación controlados por la fortaleza del ancla fiscal. Eso derivó en un cambio de dinámica: el mercado local parece “pasear” más por lo que ocurre en el exterior que por variables puramente internas.
Fernando Marull, economista de FMyA, indicó que la racha alcista tiene al menos dos meses de trayectoria. Con un entorno global más complejo, menos compras de reservas, menor emisión internacional y el riesgo electoral subyacente, el analista advirtió que podría ponerse en duda el programa financiero 2027.



