El Gobierno está ajustando su lenguaje económico ante la próxima publicación del nuevo dato de pobreza y, al mismo tiempo, trabaja en una respuesta para minimizar el impacto político frente a una posible suba. El INDEC difundirá el jueves 24 la medición correspondiente al primer semestre de 2026, y distintos pronósticos ya señalan un resultado superior al último registro oficial.

En la Casa Rosada aún no definieron una línea única de comunicación. Funcionarios consultados admiten que se estudiará qué camino tomar ante un eventual salto en el índice. La preocupación oficial pasa por que la caída de la pobreza fue uno de los principales argumentos utilizados por Javier Milei para defender su programa económico en los meses recientes.

La estrategia oficial propone desglosar cada variables económicas y responder por separado sobre actividad, inflación, consumo, salarios y empleo con datos precisos, evitando que una lectura negativa de un único indicador derive en una crítica general al programa. En el Ejecutivo remarcan que no está en estudio modificar el rumbo económico.

Milei expuso esa posición en la reunión mantenida esta semana con legisladores de su bloque libertario. No se refirió explícitamente a una posible suba de pobreza, pero pidió fortalecer la defensa pública de las variables macroeconómicas. Además, los diputados y senadores recibieron manuales elaborados por Santiago Oría, entre ellos un “Manual de logros” con argumentos y cifras para responder cuestionamientos sobre la gestión.

El punto más sensible es la diferencias con los mensajes que el propio Presidente viene utilizando. En sus discursos recientes, Milei afirmó que su gestión “sacó a 14 millones de personas de la pobreza” y presentó esa baja como resultado de la caída de la inflación y del reordenamiento macroeconómico. Esa cifra se compara con el pico de 2024, no con el nivel previo al mandato.

El último dato oficial del INDEC corresponde al segundo semestre de 2025: 28,2% de personas pobres y 6,3% indigentes en los 31 aglomerados urbanos medidos por la Encuesta Permanente de Hogares. En el primer semestre de 2025 la pobreza había sido 31,6%, mientras que en el primer semestre de 2024 había alcanzado 52,9%.

Capital Humano difundió también una estimación propia para el tercer trimestre de 2025, elaborada sobre microdatos de la EPH, que situó la pobreza en 26,9% y la indigencia en 6%. Ese cálculo no reemplaza la medición semestral oficial del INDEC, pero el Gobierno lo utilizó para sostener que el indicador seguía bajando.

Las estimaciones para el primer semestre de 2026 apuntan a un escenario distinto: el nowcast de la Universidad Torcuato Di Tella ubicó la pobreza en 31,6%, según los escenarios preliminares.