Tras la reunión con el Papa en Roma, la CGT dejó clara su postura sobre la coyuntura social y exigió al Gobierno abrir un canal de negociación para enfrentar los desafíos actuales. En medio de una crisis que golpea a trabajadores y sectores vulnerables, la central sindical advirtió que no descartará medidas de fuerza antes de fin de año si no aparece un espacio de diálogo y soluciones concretas.

La dirigencia gremial señaló que el clima social se ha ido tensionando y cuestionó la forma en que el Ejecutivo aborda la deuda y la morosidad. Cristian Jerónimo, cosecretario de la CGT, sostuvo que “el problema de los endeudados” no puede atribuirse exclusivamente al sector privado, sino que tiene fundamento en el programa económico del Gobierno. Aclaró que la central está comprometida con resistir lo que considera un avasallamiento al mundo del trabajo y con propiciar un ámbito propicio para diálogo y negociación, tal como lo propone la Iglesia.

Jerónimo subrayó la responsabilidad institucional de defender a los trabajadores y de buscar herramientas para presentar ante la autoridad política los problemas que atraviesa la Argentina. Advirtió que, si el Gobierno no escucha, la conflictividad podría escalar y el ánimo social podría agravarse, con la preocupación central de la pérdida de puestos de trabajo como eje latente. En la próxima semana, adelantó, se organizarán reuniones para definir los próximos pasos.

Sobre la posibilidad de una medida de fuerza antes de fin de año, el dirigente señaló que no se descarta, pero aclaró que la salida debe ser un acuerdo que permita abordar los problemas estructurales de la economía y la sociedad. Afirmó que la CGT continúa sosteniendo que gobernar implica generar empleo y condiciones de vida dignas para los que menos tienen, una premisa que desligan de cualquier medida de presión aislada.

En el marco de debates sobre la gestión económica, distintas encuestas reflejan el mood de la población. AtlasIntel indica que la imagen del Presidente Milei está en 35% de aprobación; por su parte, la encuesta de Giacobbe revela que 47,8% de los consultados considera que el plan económico es equivocado y que sufre sin alivio, mientras 39,2% opina que conviene resistir el ajuste con miras a un beneficio futuro.

La CGT dejó en claro que, tras su encuentro con el Papa, buscará ampliar el espacio de diálogo con el Gobierno para evitar que la tensión social se salga de control, y ratificó su voluntad de definir, en conjunto con otras fuerzas sociales, los pasos estratégicos que correspondan en el corto plazo.