El Índice de Producción Industrial (IPI), elaborado con información preliminar por el equipo económico de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), mostró una nueva caída de 0,9% en agosto frente a julio y una baja de 4,2% respecto de igual mes del año pasado. En los primeros ocho meses del año, la contracción acumulada alcanza el 1,2%. El informe señala que agosto presentó un retroceso interanual por segundo mes consecutivo, y fue el más pronunciado desde febrero, al combinar mejoras en algunos rubros con bajas fuertes en sectores que estaban más rezagados, profundizando la divergencia que se venía observando entre ramas.
Además, advierte que, desde abril, la actividad viene cayendo a un ritmo superior al observado en la mayor parte de episodios recesivos de la industria desde 1980, según los registros de FIEL. La merma de agosto explica aproximadamente el 15% del comportamiento del PIB doméstico, y se explica principalmente por un descenso relevante en la rama metalmecánica, afectada por la menor producción de maquinaria agrícola, autopartes y bienes durables para el hogar.
El rubro automotriz continúa en contracción y acumula catorce meses en negativo; en agosto fue la segunda mayor caída dentro de la industria, afectado por una menor demanda interna y por exportaciones más débiles. Se destaca, además, un contexto en el que aumentan los patentamientos de vehículos electrificados y marcas extrazona comienzan a figurar entre las diez más vendidas.
La tercera mayor caída de agosto correspondió a minerales no metálicos, ante una caída en las ventas de insumos para la construcción y un pesimismo relativo a la evolución futura del sector. En el extremo opuesto, hubo rubros que amortiguaron la caída: refinación de petróleo, producción de las industrias metálicas básicas y alimentos y bebidas mostraron aportes positivos, aunque este último sector avanzó de forma moderada.
La refinación de petróleo, que acumula un incremento interanual de 9,1% en el año, se acerca a niveles récord de casi dos décadas atrás. Por su parte, la producción de alimentos y bebidas alcanza el mayor nivel de producción para un mes de agosto, con avances en leche, aceites y faena porcina, mientras la faena vacuna continúa a la baja por la recomposición de rodeos.
El procesamiento de petróleo, la producción de alimentos y bebidas y la de industrias metálicas básicas concentran caídas más profundas dentro del conjunto industrial. En lo que va del año, con una caída más pronunciada que el promedio, destacan la producción metalmecánica (-3,3%), los despachos de cigarrillos (-5,2%), la producción de minerales no metálicos (-6,1%) y la industria automotriz (-17,4%).



