En el marco de las reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial, el ministro de Economía de Argentina, Luis Caputo, sostuvo una reunión en Bangkok con la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva. Participaron también el economista Dan Katz y el ministro de Finanzas de Jamaica, Nigel Clarke, junto a los equipos técnicos de ambas partes. La charla abordó temas internos y externos, y Caputo afirmó en X que fue una reunión “excelente” y que Georgieva destacó, entre otros aspectos, la disciplina fiscal del país, a la que calificó como ejemplar pese a los shocks globales.
Caputo añadió que los equipos de Argentina y del FMI seguirán trabajando para cerrar la tercera revisión del programa. Por ahora no se anunció un acuerdo técnico que permita avanzar hacia la aprobación formal de la evaluación, aunque la expectativa es que se avance en esa dirección.
En respuesta, Georgieva republicó un mensaje de Caputo y otro de sí misma, en los que agradecían el apoyo y la confianza mutua. Según los mensajes difundidos por la directora gerente, Georgieva destacó las mejoras en los fundamentos económicos y la resiliencia del país, fortalecidas por la disciplina fiscal, en un contexto en el que varias naciones enfrentan déficits elevados.
La aprobación de la tercera revisión permitiría un desembolso de aproximadamente US$869 millones, monto destinado a compensar un pago reciente de US$795 millones realizado por Argentina al organismo. Para el resto del año quedan vencimientos con el FMI por US$865 millones en noviembre y US$340 millones en diciembre.
Uno de los ejes de la revisión es el resultado fiscal del primer semestre. Argentina registró un superávit primario de $6,29 billones, por debajo de la meta de $6,86 billones, lo que obligaría a solicitar una dispensa (waiver) al Fondo. Por otro lado, el país cumplió la meta de reservas netas de junio, luego de que el FMI flexibilizara parcialmente esa exigencia.
El contexto económico acompaña la dinámica de las reuniones: la actividad mostró una caída mensual de 2,9% en julio, lo que alimenta dudas sobre la potencia de la recuperación y llevó a que distintos analistas reduzcan sus proyecciones de crecimiento para este año. Previamente, el FMI había recortado en 1,4 puntos su pronóstico de expansión para Argentina en 2026, dejándolo en 2,1%, y el Banco Mundial hizo una revisión similar para ese año, con un pronóstico también del 2,1% frente al 3,6% que estimaba en junio.
Con las conversaciones aún abiertas, el Gobierno continúa buscando avanzar en la tercera revisión para asegurar el desembolso pendiente y gestionar los próximos vencimientos con el FMI.



