Boca Juniors logró un triunfo 3-1 ante Central Córdoba en la Bombonera, en la 9ª fecha del torneo Clausura. La victoria llegó con un esquema mayormente mixto, ya que la prioridad del club está puesta en la revancha de la Copa Sudamericana frente a San Pablo en Brasil, sumado a los contratiempos por lesiones y fiebre. Por eso, el once inicial dejó lugar a varios suplentes, e incluso a titulares que hoy aparecen más relegados en la consideración.

La salida de Kevin Zenón al Atlas de México, sobre el cierre del libro de pases, marcó el contexto: Boca pretendía contar con un recambio para Arruabarrena, pero el plantel mostró una rotación que dejó a Angel Romero y Williams Alarcón muy adelante en el horizonte de minutos, mientras Lautaro Blanco ocupó la titularidad para compensar la falta de rodaje de Satas, y Braida permaneció fuera por lesión. Sebastián Villa, de regreso al club como un refuerzo que promete goles, mostró una versión en la que no siempre está al 100% y Pellegrino cedió su puesto a Herrera. Nicolás Figal llevó la cinta de capitán en un equipo que, a pesar de no presentar su once soñado, respondió ante la necesidad táctica. Leandro Brey sumó una nueva oportunidad en la portería ante la posibilidad de sumar minutos para Montero, quien viajó a Colombia.

El desarrollo del encuentro mostró a Boca manejando los hilos en la mitad de la cancha y buscando ampliar su repertorio de variantes. En lo colectivo, el equipo de “clase B” aprobó el examen con solvencia y ratificó que continúa vivo en todas las competencias en juego: Clausura, Tabla Anual, Copa Argentina y Copa Sudamericana. Además de Merentiel, Velasco, Flores y Ascacibar, aparecieron en la cuenta Valencia, Romero y Belmonte, y aún resta que Villa participe de esa mesa de variantes.

El gol temprano dejó al equipo local con una ventaja contundente antes de cumplir los 10 minutos. El primer avance, por la izquierda con Villa y Lautaro Blanco, terminó en un centro rasante que dejó a Romero disponible para empujarla de zurda al fondo de la red, tras un toque sutil de Valencia que desvió marcas. El segundo llegó con un desborde de Gorosito y un centro preciso para Valencia, que convirtió ante la salida del arquero. En esa misma secuencia, Romero ya había generado otra ocasión de peligro.

Central Córdoba, con cinco volantes en la mitad de la cancha, no logró desarticular la presión de Boca; dirigió su juego desde la mitad y, hacia el cierre, Boca encontró en Carlos Palacios un enganche que apareció por delante del doble cinco para intentar desequilibrar, aunque sin cambiar el resultado final. Con este rendimiento, Boca mantiene las expectativas altas y se prepara para un calendario exigente, con la esperanza de seguir sumando en todas las competiciones.