La producción de la industria automotriz argentina, integrada por automóviles y comerciales livianos, alcanzó 39.747 unidades en septiembre, lo que representa una baja de 15,6% frente al mismo mes del año anterior, según informó la Asociación de Fabricantes de Automotores (ADEFA).

Entre enero y septiembre, el total producido fue de 314.975 vehículos, un descenso del 16,9% respecto del mismo periodo de 2025. La mayor caída obedece principalmente al mercado interno, ya que el desempeño de las exportaciones se mantiene, en buena medida, estable. En septiembre se exportaron 28.213 unidades, con una suba de 6,8% frente a septiembre del año pasado. En el acumulado de enero a septiembre, las ventas externas alcanzaron 203.072 vehículos, con un alza de 1,6% frente a las 199.811 unidades registradas en el mismo lapso de 2025.

“Septiembre mostró señales concretas de recuperación mensual, especialmente en las ventas a concesionarios y en las exportaciones, aunque el acumulado de los primeros nueve meses refleja aún un escenario desafiante”, comentó Rodrigo Pérez Graziano, presidente de ADEFA. Añadió que la industria atraviesa un proceso de transformación, con un mercado interno por debajo de los niveles de 2025 y una producción orientada a recuperar volumen. En este marco, el crecimiento de las exportaciones se destaca como el dato más alentador, registrando el volumen más alto del año, y señalando que aproximadamente el 71% de la producción se destinó a diversos mercados. Esto subraya la necesidad de profundizar el trabajo realizado para mejorar la competitividad y la inserción internacional del sector.

En el mercado local, las ventas mayoristas a la red de concesionarios en septiembre sumaron 43.214 vehículos, un 20,4% menos que en septiembre de 2025. Acumulando de enero a septiembre, se entregaron 344.589 unidades a la red, lo que implica una caída del 24,3% frente al mismo periodo del año anterior.

“De cara al último trimestre, el desafío es convertir estas señales de recuperación mensual en una tendencia sostenible. Será clave avanzar en la cadena de valor y coordinar con los gobiernos nacional, provinciales y municipales para mejorar la competitividad, la infraestructura, el acceso a mercados y otras condiciones que favorezcan el crecimiento del sector. La industria automotriz tiene la capacidad para recuperar volumen y ampliar su potencial productivo y exportador”, añadió Pérez Graziano.