Con el paso de las semanas, el Ejecutivo refuerza la idea de que el programa económico es la clave para aspirar a una nueva continuidad en la Presidencia, al tiempo que dentro del Gobierno existen posturas distintas sobre la dirección y su efecto en la sociedad.

“La suerte del Gobierno está atada al desempeño de la economía”, afirmó hace pocos días una fuente cercana a la Casa Rosada. El presidente adoptó ese razonamiento y se convirtió en su principal defensor.

Entre sus equipos se destacan avances como la caída de la inflación, la mejora del salario real y el incremento de las exportaciones. “Llevamos 28 meses de crecimiento continuo. Si se cumplen las proyecciones de mercado, estamos entre un 18% y 20% de crecimiento en los últimos cuatro años”, indicó el Mandatario desde Nueva York, acompañado por el ministro de Economía, Luis Caputo.

Caputo reiteró, en un encuentro con inversores en Estados Unidos, que el Gobierno mantendrá el rumbo económico pese al calendario electoral. “Creemos que lo mejor para nuestra gente es seguir comprometiéndonos a ser conservadores en cualquier nivel”, señaló el funcionario.

El propio Milei celebró a través de su cuenta de X las declaraciones de Facundo Gómez Minujín, CEO de JP Morgan para Argentina, quien le dijo a Bloomberg que, si Milei es reelegido, la Argentina podría alcanzar la calificación de inversión. El Presidente compartió esa idea y el cineasta Santiago Oria añadió, en línea con la visión, que una reelección marcaría un cambio significativo para 2031.

Para sostener la línea, Milei redujo la presión de “cuidar la reputación económica” y pidió a sus seguidores “no dejarse psicopatear por el statu quo”. En ese marco, el Presidente adelanta una definición electoral centrada en rechazar cualquier eventual “plan platita”, sosteniendo que no se vence al populismo con populismo.

Un relevamiento de Management & Fit muestra que las inquietudes económicas concentran el 71,4% de las principales preocupaciones de los argentinos. Entre los indicadores, la dificultad para llegar a fin de mes figura en 24%, seguida por los bajos ingresos con 20,4%.

El resto de los datos también subraya la centralidad del tema: el endeudamiento personal o familiar alcanza el 11,1% y el desempleo llega al 8,9%.

En ese contexto, un sector del oficialismo libertario, entre ellos la senadora Patricia Bullrich, plantea la necesidad de que la recuperación tenga impacto más rápido en la sociedad y muestra inquietudes por algunos indicadores. No es la única voz, pero forma parte de la conversación dentro de la coalición.