Dos sondeos, uno de Analogías difundido en septiembre y otro de D’Alessio Irol/Berensztein publicado en agosto, muestran un cuadro coincidente: la economía personal y las expectativas futuras figuran entre los temas de mayor peso en la evaluación social del Gobierno, pese a distintas preguntas y enfoques metodológicos.
Según Analogías, el 60,9% de los encuestados considera que su situación económica empeoró respecto de hace un año, frente al 13,4% que señala una mejora. En el segmento femenino, el porcentaje de quienes se sienten peor sube a 66,3%. Además, la consultora midió su índice de expectativas económicas personales, que arrojó un saldo de -25 puntos en septiembre, el valor más bajo de los últimos dos años (en diciembre de 2024 había sido -8,4).
La encuesta de D’Alessio Irol/Berensztein arrojó cifras cercanas: el 67% afirmó que su situación económica personal empeoró frente al año anterior, cifra que creció un punto respecto del mes previo. En términos generales, el 66% evaluó que la economía del país está peor que el año pasado, y el 33% la consideró mejor.
En lo que respecta al horizonte futuro, ambos estudios registraron sesgo negativo. Analogías indica que el 47,7% prevé que la economía estará peor dentro de un año. Además, se observó un nivel de preocupación por la inflación del 40,4% y un 51,4% prevé un aumento del desempleo.
Las inquietudes por endeudamiento familiar también están presentes: el 51,8% de los entrevistados por Analogías estima que las deudas de los hogares crecerán, y el 53,1% sostiene que el Gobierno debería brindar asistencia a las familias endeudadas.
En la muestra de D’Alessio Irol/Berensztein, el 59% dice que la economía estará peor dentro de un año y el 37% afirma que mejorará, con una caída de dos puntos en ambas respuestas con respecto al mes anterior. En el plano político, los votantes de La Libertad Avanza (LLA) son mucho más optimistas respecto a una recuperación económica para el año próximo (79%), mientras que entre los votantes de Fuerza Patria (FP), el 96% expresa una visión pesimista.
La segmentación por voto también marca diferencias en la percepción de la situación actual. Según el relevamiento de D’Alessio Irol/Berensztein, el 70% de los votantes de LLA considera que la situación general mejoró respecto del año anterior, frente al 97% de los votantes de FP que la evalúan negativamente. En lo personal, el 61% de los electores libertarios tiene una visión positiva, mientras que el 93% de los votantes de FP afirma que está peor.
Analogías plantea una dicotomía entre “salario y empleo” y “estabilidad de precios”: el 65,6% se inclinó por la primera opción frente al 27,1% que priorizó la segunda, definiendo la relación en 2,4 a 1 a favor de salarios y empleo. Por su parte, el costo de los servicios públicos fue destacado por D’Alessio Irol/Berensztein como una de las principales preocupaciones ciudadanas, aunque no se consignan cifras en el tramo difundido.



