Las imágenes de la difícil coyuntura económica en la zona costera bonaerense se vuelven cada vez más visibles. En las últimas horas, la cadena Toledo, con histórica influencia en Mar del Plata y localidades vecinas, decidió poner a la venta bienes de uso comercial para aliviar su balanza y obtener liquidez.
Toledo, que mantiene una plantilla de unos 1.500 trabajadores y opera con 40 locales, ya cerró tres de esos establecimientos. En ese contexto, la firma dio inicio a un remate de bienes que ya no utilizará, entre los que figuran carritos de compra, muebles de acero, estanterías y góndolas.
La medida llega en un momento en que la compañía enfrenta significativos obstáculos económicos y financieros, reflejados también en un elevado volumen de cheques rechazados: más de 700 pendientes de pago. El remate busca, en parte, capitalizar activos para atravesar la crisis y evitar un golpe mayor en sus operaciones.



