El economista Federico Moll, director de la consultora Ecolatina, describió las repercusiones de la transformación productiva que atraviesa Argentina después de la asunción de Javier Milei. Según Moll, la combinación de una caída en el ingreso disponible y un nuevo esquema de incentivos está alterando la estructura de gasto de los hogares, con diferencias entre distintos estratos sociales y entre sectores.
“Hasta 2023 existía un patrón de consumo muy distinto al actual, y las empresas ya están haciendo los ajustes que requieren. Saben que no pueden trasladar toda la inflación a precios, porque los mercados se vuelven más competitivos. Y están logrando mejoras de productividad”, resumió Moll.
Factores determinantes
- Ingresos y incentivos: el ingreso disponible se ubica aproximadamente 15 puntos por debajo de lo observado a fines de 2023. A la vez, el nuevo marco de incentivos dejó de favorecer el consumo masivo y el gasto en experiencias, orientando la demanda hacia bienes durables o semi-durables. Este doble golpe obliga a las empresas a replantear sus estrategias.
- Cambio en precios relativos: entre febrero de 2024 y la fecha de la última publicación, la inflación de bienes fue consistentemente menor que la inflación de servicios. Este fenómeno de abaratamiento relativo impulsa la demanda de bienes; hacia fines de 2023, muchos hogares tenían ingresos reales altos, pero la oferta de bienes era limitada y las opciones eran reducidas. Hoy, la oferta de ropa, tecnología y electrodomésticos es más amplia y más accesible, gracias a la apertura comercial y a la devaluación.
- Crédito y poder de compra: la disponibilidad de crédito, prácticamente inexistente hasta 2023, permitió a hogares acceder a bienes de mayor ticket a partir de la segunda mitad de 2024 y durante la primera mitad de 2025. Esa dinámica se ha mostrado más moderada en la actualidad, pero dejó una huella importante en la composición del gasto.
Impacto en la actividad empresarial
Con menos ingresos para los hogares y una competencia más intensa por cada peso, las empresas deben ajustar su mix de productos, reducir costos y mejorar la productividad para sostener ventas en un entorno de consumo que se está transformando.



