El indicador de JP Morgan que mide el riesgo país argentino escaló este lunes hasta 676 puntos, el valor más alto de lo que va de 2026. En las primeras operaciones en el mercado internacional, los activos soberanos en dólares mostraron pérdidas que llegaron a superar el 1% en algunos casos, impulsando el despegue de la métrica de riesgo.

El cierre de la semana pasada había quedado en 648 puntos, por lo que las cotizaciones de este lunes muestran un ánimo todavía reticente de los inversores ante la posibilidad de regresar a papeles argentinos. Este nivel no se observaba desde las elecciones legislativas del año pasado: en los días previos a esos comicios, el riesgo superó las 1.000 unidades y, tras la victoria de La Libertad Avanza a nivel nacional, se desplomó a 650 puntos. En julio había estado próximo a perforar las 400 unidades, pero ha repuntado con fuerza en los últimos 60 días.

La lectura de Portfolio Personal Inversiones señala que la caída de los soberanos ocurrió incluso en un contexto global más sereno, destacando que "los soberanos argentinos cayeron aun cuando el escenario global jugaba a favor". Además, se resalta que la brecha entre las dos medidas analizadas acumula 5% desde julio, lo que señala un peso significativo de factores idiosincráticos argentinos en las cotizaciones.

En paralelo, analistas de Cohen remarcaron que, pese a una baja de 15 puntos básicos en la tasa del Tesoro de Estados Unidos, el riesgo país avanzó 59 puntos y cerró en 648 el viernes. Aportaron que, con la inflación núcleo en 1,7% y el superávit fiscal intacto, el mercado dejó de penalizar el entorno externo y empezó a valorar más los dólares de 2027.

La semana pasada, el Tesoro decidió excluir de la licitación al bono Bonar 2029, en dólares, instrumento que podría servir para cubrir vencimientos de 2027. Por otro lado, el Banco Central aceleró las compras de divisas en el mercado de cambios, logrando acumular cerca de US$1.000 millones en lo que va de octubre. Aun así, los inversores piden señales más claras sobre la capacidad de pago de Argentina para 2027.

El mercado distingue entre acumular reservas en un mes de oferta abundante —financiada por la demanda del agro, la energía y las emisiones de empresas y provincias— y asegurar los vencimientos de 2027, advierten en Cohen. Desde GMA Capital señalan que la volatilidad internacional castigó fuertemente al mercado local y adelantó, antes de tiempo, la discusión electoral, aún a un año de las elecciones presidenciales.

La visión compartida apunta a que, si bien la acumulación de reservas, el superávit fiscal y la desinflación siguen siendo factores centrales, persiste la incertidumbre ante el entorno externo y la dinámica política que podría impactar las cotizaciones en lo inmediato.