Buenos Aires, 18 de octubre. Tras la liberalización para la compra de dólares por personas físicas, la demanda de divisas siguió en niveles elevados. Según el balance y un informe de la Fundación Libertad, las compras netas de billetes y divisas entre abril de 2025 y agosto de este año sumaron US$57.471 millones, cuadruplicando el superávit energético del mismo periodo, que fue de US$13.552 millones.
En agosto, la salida neta de billetes y divisas del sector privado no financiero fue de aproximadamente US$2.600 millones. De ese monto, cerca de US$1.100 millones quedaron depositados en bancos locales, US$700 millones se destinaron a activos externos y alrededor de US$900 millones se emplearon para gastos con tarjeta, vinculados a turismo e importaciones.
La Fundación Libertad señala que, desde abril de 2025 hasta agosto de este año, las compras netas de divisas por particulares totalizan US$57.471 millones, lo que implica un avance significativo respecto del superávit energético del periodo (US$13.552 millones).
El dato de mayor cobertura se registró en septiembre de 2025, cuando las compras llegaron a casi US$7.000 millones. A partir de ese mes, la demanda fue moderándose hacia promedios cercanos a US$3.000 millones, cerrando agosto con US$3.336 millones.
En el ámbito energético, el superávit de los últimos doce meses alcanzó US$11.071 millones, un nuevo máximo histórico. Para dimensionar el cambio, a diciembre de 2023 ese saldo era casi nulo (US$41 millones); en agosto de 2024 estaba en US$4.226 millones y en agosto de 2025 alcanzó US$7.200 millones. En los primeros ocho meses de 2026 el sector acumula US$7.834 millones, prácticamente igualando lo generado durante todo 2025 (US$7.829 millones).
La energía ya explica casi la mitad del superávit comercial: de los US$24.460 millones de saldo de bienes de los últimos 12 meses, el 45,3% corresponde al saldo energético.
Sin embargo, el monto total demandado por particulares ejerce presión sobre el Banco Central (BCRA). En el balance cambiario, la cuenta corriente mostró un superávit de US$806 millones en agosto, quinto mes positivo consecutivo, aunque la cuenta financiera cambiaria registró un déficit de US$1.061 millones. Según la Fundación, la pregunta de fondo es si ese superávit corriente basta para cubrir la demanda de cobertura sin que el BCRA tenga que resignar compras.
El efecto de la demanda irá ganando volumen de cara al próximo año, en medio de las elecciones presidenciales. Si bien el Gobierno sostiene que 2027 será un año atípico, la cobertura cambiaria persiste como tema, y podría reducir la amplitud de la “bazuca” de dólares disponible para la gestión.



