La Oficina Nacional de Estadística (ONE) comunicó que la economía de China avanzó 4,5% en el tercer trimestre respecto del mismo periodo de 2025. La cifra quedó por encima de la estimación de 4,4% publicada por la AFP, basada en proyecciones de economistas, y coloca al país en la parte baja de la franja oficial para 2026, que va de 4,5% a 5%.

En paralelo, las ventas minoristas mostraron un repunte notable al registrar un aumento de 1,1% interanual en septiembre, el mayor ritmo de los últimos seis meses y superior a la proyección de Bloomberg, que esperaba 0,5%.

Sin embargo, analistas advierten que el crecimiento del PIB está dejando de ser un indicador fiel del desempeño macro general. Max Zenglein, economista sénior para Asia-Pacífico de The Conference Board, señaló que este dato oculta disparidades entre industrias, regiones y hogares. Según él, la economía enfrenta desafíos estructurales y gestionar desequilibrios internos podría resultar más complejo que responder a presiones externas.

La demanda interna, en tanto, no termina de tomar impulso. La persistente crisis del sector inmobiliario dejó a los hogares con menor patrimonio, elevó la cautela y avanzó el ahorro frente al consumo.

Aun así, el protagonismo externo se mantiene sólido. Las exportaciones siguen siendo motor clave, y el conjunto del año podría superar el récord de superávit comercial global de US$1,2 billones que se alcanzó en 2023. En septiembre, las ventas al exterior registraron un alza del 36% interanual, y entre enero y septiembre el saldo positivo llegó a US$938.000 millones.

Frente a las barreras arancelarias impuestas por Estados Unidos, China diversificó sus destinos hacia el Sudeste Asiático, América Latina y Europa. Las áreas de mayor dinamismo externo se apoyan en dos rubros centrales: tecnología de punta (con los semiconductores a la cabeza) y vehículos eléctricos e híbridos.

Este cuadro conserva el debate sobre el impacto real de un modelo dependiente del comercio exterior en empleo y salarios. Ecaterina Bigos, estratega de BNP Paribas Asset Management, subrayó que el derrame laboral es limitado y advierte sobre el creciente riesgo de desplazamiento laboral por la inteligencia artificial, a medida que avanza la automatización.