Aerolíneas Argentinas, que continúa bajo control del Estado y cuyo presidente es Fabián Lombardo desde fines de 2023, informó que en los primeros seis meses de 2026 registró una pérdida de poco más de 95.58 mil millones de pesos, cifra equivalente a alrededor de 63 millones de dólares, según el balance de empresas públicas que supervisa la Secretaría de Hacienda del Ministerio de Economía.
Las fuentes internas de la compañía señalaron que la caída en el resultado se debe principalmente al incremento del precio del combustible aéreo, un gasto que, en el ámbito aerocomercial, representa habitualmente el principal costo operativo. En ese marco, indicaron que el sobrecosto generado por la subida de combustibles superó los 100 millones de dólares en el semestre, dejando como saldo negativo el resultado del periodo.
Aerolíneas subrayó que, en los dos últimos años, no ha requerido fondos del Estado para sostener su operación, una situación que contrasta con el periodo 2008-2024, cuando recibió aportes estatales por más de 8.000 millones de dólares en poco más de 15 años. Aseguraron, además, que incluso con las pérdidas de este año no se solicitó financiamiento al Tesoro Nacional.
La firma explicó que la gestión anterior dejó un marco financiero ordenado que permitió cubrir las necesidades de liquidez con recursos propios. Aseguraron que, gracias a recortes de gasto, mejoras de productividad y revisión de procesos iniciadas en 2024, la aerolínea consiguió afrontar el resultado negativo del primer semestre con su caja inicial, sin nuevos aportes estatales ni financiamiento bancario. Desde mediados de 2024, Aerolíneas no solicita recursos al Tesoro y no se prevé realizar pedidos en lo que resta de este año ni en el próximo.
En cuanto a su estructura de vencimientos, la compañía afirmó haber abonado en el periodo todos los compromisos financieros previstos sin recurrir a refinanciaciones. Señalaron, además, que este año finalizaron de pago los 100 millones de dólares del bono emitido en la gestión anterior. En junio se liquidó el fideicomiso financiero Global ARSA, contratado en octubre de 2023 por USD 100 millones. A fines de 2025 ya se habían liquidado los vencimientos pendientes de los leasings de 30 aeronaves propiedad de la empresa. Así, Aerolíneas afrontó el impacto del combustible manteniendo al día sus obligaciones financieras.
Sobre las perspectivas del combustible, las fuentes de la compañía no esperan una caída inminente, aunque tampoco anticipan un “bajón” tan marcado como el experimentado en marzo, a la luz de la coyuntura internacional, incluida la guerra que provocó un aumento sustancial en el precio del combustible.



