Wyatt Denzel Trujillo Barillas, nacido en Jutiapa y radicado en Mixco desde hace años, pelea en la división supermediana (168 libras) y ostenta un récord profesional sin derrotas. Su historia está profundamente ligada a una tradición familiar de boxeo que lo acompañó desde la infancia y que, con el tiempo, se transformó en un proyecto de vida.

El padre de Trujillo es una figura central en su trayectoria: fuente de inspiración desde niño y, hoy, su mánager, participando activamente de las decisiones que definen su carrera. Esa cercanía familiar se mantiene presente incluso en las entrevistas, donde él suele mantener un trato formal y respetuoso hacia los demás, una constante en su forma de relacionarse con rivales y con el equipo que lo acompaña.

Antes de dar el salto al profesionalismo, Wyatt entrenó con muy pocos recursos en el patio de su casa. Su padre le regaló un costal, vendas y un par de guantes, con lo que inició una etapa de casi dos años marcada por esas limitaciones y por las restricciones impuestas por la pandemia de COVID-19.

El interés por el boxeo apareció a una edad temprana, entre siete y ocho años, cuando acompañaba a sus hermanos mayores, que también practicaban el deporte. La decisión de comprometerse de lleno llegó más adelante, hacia los 16 o 17 años, y desde entonces no ha abandonado la actividad. La primera vez que se colocó los guantes confirmó que estaba en el lugar correcto y que quería seguir vinculándose a este mundo.

Tras obtener un campeonato nacional, Trujillo recibió la convocatoria para integrar la Selección Nacional de Guatemala y participó en competencias amateur, con el apoyo económico y logístico de la federación. Ese andamiaje se mantuvo durante su etapa de amateur, pero el paso al profesional modificó esa estructura y la forma en que se sostiene su proyecto deportivo.

Hoy, con la mirada puesta en metas internacionales y, sobre todo, en disputar un título mundial, continúa entrenándose con disciplina: dos sesiones diarias y una dieta exigente forman parte de su rutina para ascender en la jerarquía mundial de la categoría. Su historia destaca por la constancia, el respeto y el convencimiento de que el esfuerzo sostenido puede abrirle las puertas de la escena global.