En un descanso del calendario de la Fórmula 1, Max Verstappen viajó al sur de Europa para sumarse a la última fecha del GT World Challenge Europe, disputada en el Autódromo Internacional do Algarve, en Portimão, Portugal. Su participación en la división GT3 generó expectativa y polémica desde el inicio.
El choque ocurrió durante la primera sesión de prácticas libres en el trazado portugués. Al enfrentar una curva, el coche de Verstappen impactó con la parte trasera del vehículo de Ezequiel Pérez Companc, piloto argentino que corre en la prueba con ese fabricante. La colisión provocó que Pérez Companc perdiera el control, diera un trompo y quedara detenido en sentido opuesto a la marcha.
Según la información a la que pudo acceder Motorsport y que fue difundida por la Agencia Noticias Argentinas, los comisarios del evento abrieron un expediente para estudiar la maniobra ejecutada por Verstappen y podrían aplicar una penalización en la grilla de largada de la carrera principal del fin de semana.
Verstappen llega a este compromiso, dentro de la temporada en curso de automovilismo de alto nivel, tras lograr su segundo triunfo consecutivo en Singapur, donde dominó tanto el Gran Premio como la carrera sprint. En Portugal, el piloto de la estructura Verstappen Racing compite al mando de un Mercedes-AMG GT3, junto a los británicos Chris Lulham y Ben Barnicoat.
En tanto, Ezequiel Pérez Companc suma 20 puntos y figura en la 18ª posición del campeonato general de la categoría. La división en la que compite reúne a fabricantes de prestigio como Ferrari, Porsche, BMW y Lamborghini, y contempla dos formatos: Sprint Cup y Endurance Cup.



