El Consejo de la FIFA se reunió en la sede de la institución, en Zúrich, marcando la primera sesión luego de la Copa Mundial de 2026. El presidente Gianni Infantino pidió unidad y reiteró que el fútbol es de todos por igual, al tiempo que pidió disculpas por los errores relacionados con la propuesta retirada de FIFA Forward Enterprise.

Tras los ingresos comerciales sin precedentes del Mundial, que por primera vez llevó 48 selecciones, la FIFA presentó un nuevo programa: el Programa de Solidaridad y Distribución de Excedentes de la FIFA. Este plan propone destinar parte de las reservas para duplicar la distribución de fondos prevista para el periodo 2027-2030 y elevarla a un total de u$s6.350 millones.

Con una proyección no auditada de un superávit de entre u$s5.200 millones y u$s5.600 millones para el ciclo 2023-2026, y bajo el requisito estatutario de equilibrar ingresos y gastos en ese cuatrienio, la administración planteó mantener reservas tangibles por valor de u$s1.700 millones para contingencias.

De esta manera, las federaciones miembro podrían recibir hasta u$s25 millones cada una, mientras que las partidas para confederaciones, federaciones regionales y otros grupos de interés aumentarían significativamente frente a la distribución vigente de Forward 4.0. Asimismo, la distribución se estructuraría en tres áreas clave: desarrollo del fútbol femenino y juvenil, proyectos futbolísticos a largo plazo e infraestructuras.

La implementación del plan, incluyendo criterios de elegibilidad, aplicación, aprobación, pagos, control y auditoría, quedará en manos de las comisiones pertinentes de la FIFA y, posteriormente, del Consejo en la próxima sesión de diciembre de 2026. Además, consta en el Informe Anual 2026 y está sujeto a la aprobación del 77° Congreso de la FIFA en marzo de 2027, conforme a las prácticas de gobernanza.

Infantino sostuvo que el dinero de la FIFA, incluidas sus reservas, pertenece a las 211 federaciones miembro, y que la propuesta de aumentar la inversión a u$s6.350 millones busca fortalecer el desarrollo y el acceso al fútbol en todo el mundo, aprovechando el sólido desempeño económico del Mundial 2026. Añadió que, en sus diez años al frente, se pasó de un monto de un millón de dólares por federación a 25 millones para cada una, y agradeció a quienes aportaron sugerencias sobre la distribución en los últimos meses.