El cuerpo técnico de Boca, dirigido por Rodolfo Arruabarrena, otorgó día libre al plantel luego del contundente triunfo por 3-1 ante Vasco da Gama en el Maracaná, que dejó al club clasificado para la final de la Copa Sudamericana, programada para el sábado 21 de noviembre en el estadio Metropolitano Roberto Meléndez de Barranquilla (Colombia). Tras el descanso, la actividad se reanudará el jueves con la mira puesta en el clásico del domingo ante Independiente en Avellaneda, por la antepenúltima fecha de la fase regular del Torneo Clausura.

Para ese encuentro, Arruabarrena ya determinó que no convocará al capitán Leandro Paredes, a quien se intentará dejar a punto para el superclásico del domingo 1º de noviembre frente a River en la Bombonera. Paredes ingresó a los doce minutos del segundo tiempo y anotó el gol que selló el pasaje a la final. Aun así, por el esfuerzo realizado y pese a su desgarro, el entrenador decidió dejarlo fuera ante el Rojo y seguirá su evolución con la idea de disponer de él en los próximos compromisos decisivos. Mientras tanto, Rodrigo Battaglia, que también está en la fase de regreso tras un parate de diez meses, continuará como volante central boquense.

Paredes, recordemos, sufrió un desgarro de segundo grado en el isquiotibial derecho en el choque contra Instituto en Córdoba y volvió a someterse a un tratamiento con plasma rico en plaquetas, procedimiento al que recurrió previamente antes de la Copa del Mundo 2026, a la que llegó con una lesión similar que le impidió disputar los primeros encuentros. El tratamiento, cada vez más habitual entre atletas de élite, consiste en extraer sangre, centrifugarla para concentrar plaquetas y luego inyectar ese concentrado en la zona afectada para acelerar la regeneración. Sin este aporte, la decisión del cuerpo técnico de confiar en Paredes para Brasil hubiese sido inviable.

Otro jugador cuya recuperación podría acortar plazos es Tomás Aranda. Tras fracturarse el peroné de la pierna derecha el 27 de agosto pasado, el talentoso volante, apuntado por Lionel Messi como una de las diez promesas más grandes del fútbol mundial, ha respondido favorablemente a cada etapa de su rehabilitación y nadie se anima a descartarlo de plano para la final de la Copa Sudamericana. Su presencia en Barranquilla es difícil, pero no imposible. Arruabarrena no arriesgará a Aranda si no lo ve bien físicamente, aunque al viajar Boca a Colombia ya habrán pasado casi tres meses desde su intervención quirúrgica. Los tiempos serían muy justos, pero hay quienes sostienen que el regreso podría hacerse realidad y trabajarán para que el juvenil esté a la orden.

Boca tiene por delante noviembre decisivo: el 1° enfrentará a River en la Superclásico y el 7 del mismo mes recibirá a Defens...