La Champions League encara una cita estelar: este martes, desde las 15.40 de la Argentina y por ESPN, el Parque de los Príncipes recibe un cruce clave entre Paris Saint-Germain y Barcelona, en la tercera jornada de la fase de grupos. En un contexto de disturbios en la ciudad, el fútbol intenta funcionar como tregua; el PSG es descrito como el vigente doble campeón de la competencia y el Barça llega como el equipo más inspirador del continente en la actualidad. Una curiosidad: este choque no reunirá a dos Balones de Oro —Rodri y Ousmane Dembélé— ni a Lamine Yamal, según la lectura de la nota, que los sitúa aparte de este encuentro.

Yamal es, precisamente, la figura que concentra la atención en las horas previas. Mientras los parisinos aseguran que no temen al joven, Vitinha lo definió como uno de los mejores del mundo y señaló que lo que muestra es increíble y excepcional. Del otro lado, el entrenador del PSG, Luis Enrique, que dirigió a Messi durante su etapa en Barcelona, valoró que el crack del Barça quiere escribir su propia historia y no buscar comparar su progreso con el astro rosarino.

Sobre la posibilidad de comparar a Messi con otros jugadores, el técnico asturiano fue contundente: “Comparar a Messi, el mejor de todos los tiempos, con cualquiera no le va a ganar nadie.” Y añadió que Yamal busca ser la mejor versión de sí mismo y que, por inteligencia, es mejor no compararse con los demás.

¿Y cómo planea frenar a Yamal? “La mejor forma de defenderlo es tener la posesión; ese es nuestro ideal, pero sabemos que será dificilísimo jugar contra el Barça,” reconoció. Además, lamentó la baja de Nuno Mendes, lateral izquierdo lesionado, lo que podría obligar a ajustes tácticos en la defensa.

El entrenador español recordó que la amenaza azulgrana no se limita a Yamal: cuentan con otros jugadores de alta calidad como Raphinha, Pedri, Cubarsí y Joan García. Por todo ello, enfatizó la necesidad de mantener la concentración y actuar en equipo para superar el desafío.

A la previa de uno de los clásicos españoles más relevantes de la temporada (Barça ante Real Madrid, el domingo, por La Liga), París recibe un cotejo que para muchos funciona como un anticipo de lo que podría ser la final de la Champions, que se definiría en Madrid en junio del año próximo.