En Anfield, la historia arrancó adversa para Liverpool: a los 4 minutos, el georgiano Georges Mikautadze adelantó a Villarreal, y a los 25 minutos Sergi Cardona amplió la ventaja para los visitantes, dejando al equipo local con una desventaja que parecía contundente.

Sin embargo, la reacción llegó antes del descanso. Desde un córner ejecutado por Konstantinos Tsimikas, Alexis Mac Allister conectó de cabeza en el área para descontar y despertar al conjunto de Jürgen Klopp. El 2-1 dejó abierta la posibilidad de la remontada ante un estadio encendido.

La paridad parecía acercarse cuando, a los 25 minutos del segundo tiempo, Rio Ngumoha, de 18 años, recibió por el costado derecho, realizó un par de enganches y, al levantar la cabeza, sacó un remate que dio en el travesaño y cruzó la línea: 2-2. Liverpool siguió empujando, y Mac Allister volvió a hacerse presente, aportando un segundo tanto que colocó al elenco red al frente.

“Me gusta hacer goles, llegar por sorpresa al área”, declaró el volante argentino tras la victoria histórica, en la que fue figura clave junto a su equipo. Con el impulso logrado, Liverpool pudo completar la remontada gracias a la definición de Araujo y a un tercer gol de Wirtz, que cerró el marcador en 4-3.

Con este resultado, Liverpool llega a 9 puntos en el grupo, mantiene su pleno de triunfos y avanza firmemente hacia la clasificación directa a los octavos de final. Villarreal, por su parte, sufrió su segunda caída en la competencia y quedó ubicado en zona de peligro,, antes de recibir al PSG —vigente bicampeón— en la próxima jornada, a principios de noviembre.

En lo extradeportivo, también hubo titulares: Íñigo Pérez y Andoni Iraola protagonizaron un duelo especial en el banco. Iraola, de 44 años, llevó a Pérez, de 38, como adjunto al Rayo Vallecano; un intento de incorporar al también exentrenador del Athletic Club al Bournemouth quedó truncado por la denegación de un permiso de trabajo, y este martes volvieron a cruzarse en la escena de la Champions.

La noche en Anfield dejó otro detalle a señalar: un fallo inocente del capitán Virgil van Dijk, al cabecear hacia atrás un balón aéreo, terminó en un momento de tensión para la defensa del Liverpool y sirvió como recordatorio de que ningún detalle se puede dejar pasar en un encuentro así. Próxima fecha: Villarreal recibirá al PSG para seguir definiendo su futuro en el grupo.