RÍO DE JANEIRO (Enviado especial) — Estudiantes desembarcó en la ciudad para afrontar la revancha de la semifinal de la Copa Libertadores ante Flamengo, con la expectativa de la revancha en el Maracaná. En la previa, la tensión entre la conducción del club y la AFA cruzó fronteras y se hizo sentir en Brasil.
El plantel se alojó en el hotel Windsor Barra, ubicado en la zona de Barra da Tijuca. Desde varias horas antes, grupos de simpatizantes comenzaron a congregarse frente al establecimiento, en Martinho de Mesquita, cerca de la playa. La lluvia no impidió que la gente se quedara para alentar al equipo: camisetas, banderas y paraguas formaron un corredor de apoyo que creció conforme se acercaba la hora de la llegada.
Cerca de las 23, el micro que transportaba a los jugadores entró en escena y la calle explotó de gente. Los futbolistas bajaron uno a uno y Guido Carrillo, capitán del equipo, recibió la mayor ovación, detuvo a sus compañeros para que saludaran a la multitud y agradecieran el acompañamiento.
La segunda unidad con dirigentes, familiares y allegados llevó a Juan Sebastián Verón, quien descendió junto a su pareja, Valentina Martín, y a su hija Mila. Apenas apareció, los cánticos dirigidos al histórico dirigente mostraron el pulso de la gente: el apoyo a Verón contrastó con críticas abiertas hacia Claudio Tapia, presidente de la AFA. Entre las consignas se mencionó la figura de Tapia y hubo expresiones que aludían a la conmebol, reflejo del clima tenso que rodea la relación del club con la conducción del fútbol argentino.
Verón sonrió, saludó y caminó hacia el lobby del hotel sin responder a los insultos ni exhibir gestos visibles; aun así, la señal estaba dada: la convocatoria y el ánimo del público acompañaban la defensa de su figura en medio de la disputa con la AFA, que ya había dejado huellas en la previa de este cruce continental.
El episodio de la batalla institucional entre Estudiantes y la AFA se viene sumando en las últimas semanas. A la polémica por Marcos Rojo —quien, tras autorizaciones mixtas entre la AFA y CONMEBOL, logró finalmente ser habilitado para el encuentro— se suma la lectura de que Tapia y Domínguez podrían haber influido para perjudicar al club. En ese marco, el TAS falló a favor del Pincha, y Rojo quedó habilitado para ser titular ante Flamengo.
Con este telón de fondo llegó Estudiantes a Brasil, decidido a jugar la semifinal con la claridad de que, más allá del resultado, el ambiente externo marca el ritmo de la serie y la relación entre clubes y autoridades se mantiene como un tema central en la ruta continental.



