Miles de fanáticos de Boca Juniors se concentraron este lunes en la playa de Copacabana, en Río de Janeiro, para llevar a cabo un banderazo en la previa de la semifinal de vuelta de la Copa Sudamericana ante Vasco da Gama. La convocatoria, difundida por redes sociales, reunió a la hinchada entre los postos 4 y 5, frente al Quiosque Buenos Aires, y convirtió durante varias horas una de las playas más emblemáticas de Brasil en una extensión de La Boca.
El encuentro de vuelta se disputará este martes en el estadio Maracaná, con arbitraje del venezolan o Jesús Valenzuela. Boca llega con la obligación de revertir la derrota por 1-0 sufrida hace una semana en el mismo escenario. Si el conjunto dirigido por Rodolfo Arruabarrena gana por un gol de diferencia, la definición se irá a tanda de penales; si lo hace por dos tantos o más, avanzará directamente a la final.
La jornada en la arena combinó bombos, redoblantes, pirotecnia y cumbia, además de los cánticos característicos de la hinchada xeneize. Los aficionados levantaron banderas y camisetas mientras la convocatoria ganaba impulso con el paso de las horas; turistas y vecinos se acercaron a observar, e incluso algunos se sumaron al festejo.
La cuenta oficial del club difundió un video del banderazo bajo el lema “En todas partes vamos a estar”. Además de la posible clasificación a la final de la Sudamericana —trofeo que Boca no levanta desde 2005— los hinchas aludieron también al próximo Superclásico frente a River, programado para el 1 de noviembre en la Bombonera a las 15:00.
Como antecedente directo, tres años atrás miles de aficionados ya habían viajado a Copacabana para la final de la Copa Libertadores de 2023 ante Fluminense, disputada en el Maracaná. Para el encuentro de este martes, Boca dispuso de cuatro mil entradas, todas agotadas, y la parcialidad de Vasco da Gama también completó el sold out; se estima una concurrencia cercana a los 75.000 espectadores en el estadio.
Boca llega, además, con la necesidad de cortar una racha negativa en tierras brasileñas: once partidos sin vencer en Brasil, cifra que se acentuó tras el empate ante San Pablo que los dejó en esta instancia. Un mes antes, en Morumbi, el conjunto azul y oro ya había celebrado una clasificación en suelo brasileño.
En rueda de prensa, Arruabarrena comentó que el partido será largo y que habrá momentos para defender y para atacar, asegurando que no pondrán todo de entrada. También se refirió a Leandro Paredes, mencionando que podría integrarse al equipo en estas horas, aunque existen riesgos y aún se definirá su participación.



