A menos de un mes de los comicios legislativos en Estados Unidos, el presidente Donald Trump volvió a subir el tono de su campaña al vincular las protestas ocurridas en Francia con la problemática migratoria, según su lectura de los hechos.
En una publicación en Truth Social, sostuvo que Francia atraviesa una crisis profunda y que la inmigración desde contextos culturales muy distintos ha contribuido a deteriorar el país, que alguna vez fue considerado un referente. También dirigió un mensaje a las autoridades francesas reclamando el cierre de fronteras y el restablecimiento del control, advirtiendo que el tiempo apremia.
Este sábado, el tono crítico fue seguido por el vicepresidente de su espacio político, JD Vance, quien escribió en Twitter que, en nombre de la diversidad y la empatía, ciertos sectores liberales habrían permitido la llegada de personas de entornos muy diferentes a Francia y otros países. Afirmó que no se abordaron adecuadamente las cuestiones de asimilación y compatibilidad, y que se les advirtió qué podría ocurrir si no se tomaban medidas. Vance, que aparece como posible candidato presidencial republicano en 2028, cerró su mensaje deseando que Francia detenga la “locura” antes de que se dañen más monumentos.
Este domingo, Francia trataba de recuperarse de los daños causados el día anterior, que incluyeron la quema de un ayuntamiento histórico en el sur y dejaron aproximadamente 1.800 detenciones, aumentando la presión sobre el presidente Emmanuel Macron a seis meses de las elecciones.



