Tesla dio a conocer su nueva línea de autos eléctricos deportivos llamada Roadster, que se divide en tres variantes: Performance, Thrust y Rocket. Esta última está diseñada como un monoplaza con capacidad de vuelo y no podrá circular por las vías públicas.

En cuanto a los montos para reservar cada versión, la empresa indicó montos diferenciados: la versión Performance exige un depósito de reserva de 50.000 dólares; la opción Thrust, de tamaño intermedio, requiere 250.000 dólares; y la Rocket no tiene un precio de reserva publicado y solo se comercializará por invitación.

La variante Performance está pensada para circular en carretera y admite dos ocupantes. Sus ingenieros destacan que combina una aerodinámica activa con un sistema de succión multimodo para mejorar la adherencia y el rendimiento, tanto en pista como fuera de ella.

La versión Thrust representa la alternativa intermedia y viene equipada con propulsores de SpaceX. El depósito de reserva para esta versión es de 250.000 dólares.

La versión Rocket es, de lejos, la más singular: es un monoplaza con capacidad de vuelo que tampoco contará con homologación para circular en la vía pública. Esta versión emplea el mismo concepto de succión multimodo y cuenta con 10 propulsores de gas frío colocados alrededor del vehículo para asistir en aceleración, ascenso y movimientos de giro. Tesla aclaró que el Rocket puede volar, pero no está optimizado en aspectos de seguridad para uso en calles.

El sistema de propulsión del Rocket se apoya en ventiladores situados bajo la carrocería y en los 10 propulsores de gas frío, conectados a tanques con 600 litros de aire comprimido. Al activarse, estos dispositivos envían impulsos breves que permiten levantar, estabilizar o frenar el coche durante las maniobras. El efecto visual de humo blanco que acompaña a las pruebas no está relacionado con una combustión ni con una falla, sino con la expansión rápida del aire comprimido al liberarse y su consiguiente enfriamiento.

Finalmente, Tesla señaló que la capacidad de vuelo de la versión Rocket no podrá utilizarse en las vías públicas y que, por ahora, no dio datos oficiales sobre cuántas unidades con propulsores de gas frío planea fabricar. La compañía mostró el Roadster en un centro de pruebas de SpaceX en Texas, con una demostración que incluyó despegues y maniobras en el aire. Elon Musk admitió que, si bien es un proyecto notable, no está optimizado para la seguridad en su totalidad.