Nacido el 19 de octubre de 1944 en Jamaica, Winston Hubert McIntosh, conocido mundialmente como Peter Tosh, emergió como una de las voces cruciales del reggae y de su proyección cultural y política. Nacido en el área rural de Grange Hill, con el tiempo se trasladó a Kingston y, a los 16 años, se instaló en Trench Town, un barrio de viviendas sociales construidas por el Estado. A pesar de la precariedad, ese entorno se convirtió en una de las usinas más influyentes de la música jamaicana, de donde surgieron numerosos referentes del género.

En Trench Town se formó musicalmente junto a Bob Marley y Bunny Wailer, bajo la guía de Joe Higgs. Su talento lo llevó a convertirse en multiinstrumentista y, a los 19 años, ya formaba parte de los Wailing Wailers. Con el paso del tiempo, Tosh fue delineando una figura artística marcada por la fortaleza de carácter, un espíritu rebelde y una visión de la música que iba más allá del entretenimiento.

Pero Trench Town no fue solo un lugar de vida; fue también una escuela política. En el documental Stepping Razor: Red X, Tosh describe las condiciones de su adolescencia, cuando la vida estaba desbordada por la pobreza y la violencia policial, y los adultos escaseaban. En ese marco, su conciencia política fue tomando forma y encontró en Rastafari una manera de entender su vínculo con África y con la historia. Así, la música se convirtió en una herramienta de denuncia, resistencia y militancia.

Su trayectoria abarcó desde el primer éxito con los Wailers, como Simmer Down, hasta No Nuclear War, su último álbum de estudio, publicado en 1987, año en que falleció. Tras su salida de los Wailers, desarrolló una carrera solista con discos emblemáticos como Legalize It (1976) y Mystic Man (1979). Radicalmente comprometido con Rastafari, defensor del cannabis por sus supuestas propiedades medicinales y lector de las Escrituras, Tosh concibió la música como una práctica espiritual y una forma de activismo. En Equal Rights, uno de sus temas más icónicos, dejó claro que no bastaba con buscar la paz: era necesario exigir igualdad de derechos.

En 1977, con la canción Apartheid, Tosh se convirtió en una voz internacional contra el régimen racista de Sudáfrica. Su compromiso no quedó solo en las canciones: en abril de 1978 participó del histórico One Love Peace Concert, en Kingston, ante la presencia del primer ministro Michael Manley (PNP) y del líder de la oposición Edward Seaga. Durante su actuación, ofreció un discurso contundente contra la corrupción política y la brutalidad policial. Meses después, Tosh fue detenido.