Según Infobae, Google empezó a mostrar en Chrome una advertencia específica para sitios catalogados como “sospechosos”, separada de la ya existente para páginas consideradas “peligrosas”. La novedad llega junto con una versión mejorada de la detección de estafas basada en Gemini, disponible para quienes activaron el modo Protección Reforzada del navegador.

La nueva alerta de sitio “sospechoso” aparece como una ventana emergente sobre la página oscurecida, con la opción de marcarla como segura si el usuario confía en que no hay riesgo. Google la describe como un veredicto de baja confianza, es decir, con una posibilidad real de error.

“Al adaptar así la interfaz de advertencia, podemos expandir con seguridad la cobertura y mostrar un mayor volumen de alertas de protección”, indicó Jasika Bawa, gerente de producto de Chrome, en el anuncio oficial de la compañía.

La advertencia de sitio “peligroso”, por su parte, continúa ocupando casi toda la pantalla con un fondo rojo, como venía sucediendo, y queda reservada para casos de “alta confianza” cuando el riesgo de daño al usuario es mayor.

Este esquema de dos niveles replica el sistema que Chrome introdujo en 2024 para descargas de archivos, que ya distinguía entre documentos “sospechosos” y “peligrosos” según el grado de certeza de la detección.

Además, Chrome fortaleció la detección de estafas basada en Gemini, el modelo de inteligencia artificial de Google. Hasta ahora, la función operaba de forma local en el dispositivo y detectaba principalmente fraudes de soporte técnico. Con la actualización, el análisis pasa a procesarse en los servidores de Google y se extiende a estafas de antivirus falsos y de supuestas actualizaciones del navegador.

El sistema evalúa el contenido de la página para identificar señales como la imitación de marcas, la intención del sitio y la probabilidad de que se trate de una estafa. Esa información se cruza con la reputación del dominio antes de mostrar la advertencia.

Google aclaró que el texto de las páginas solo se envía para su análisis cuando hay indicios de estafa de alta confianza, y añadió que ese contenido no queda registrado ni se utiliza para entrenar sus modelos.

La compañía también incorporó protección contra fraudes conocidos como “ClickFix”, que inducen a la víctima a copiar y pegar un comando para “solucionar” un problema ficticio. El texto que el usuario termina pegando puede diferir del que apareció en la pantalla.

Esos comandos suelen activar herramientas ya instaladas en el sistema operativo, como PowerShell o el símbolo del sistema de Windows, para instalar software malicioso sin pasar por los controles de descarga del navegador.

Cuando un usuario con Protección Reforzada copia uno de estos comandos sospechosos, Chrome elimina la información personal identificable del texto y la envía a Safe Browsing, el sistema antiphishing de Google, para su análisis.

La empresa continúa trabajando en la Protección Reforzada para reforzar la defensa frente a fraudes digitales y mantener a los usuarios más protegidos frente a amenazas en la web.