Desde la presentación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias, conocido como Súper RIGI, creció la expectativa sobre inversiones en centros de datos. En el AI Ready DC 2026, Noelia Miranda, directora de secure power para Argentina, Paraguay y Uruguay de Schneider Electric, afirmó que Argentina, que venía quedando rezagada, tiene la posibilidad de avanzar y situarse entre los principales hubs globales.

Miranda explicó que los proyectos de data centers son de largo plazo y pueden requerir inversiones cercanas al US$1.000 millones, por lo que requieren países con estabilidad política y económica que garanticen el retorno. “Ese es el motivo por el cual la Argentina estuvo atrás y la razón por la que puede volverse atractiva ahora”, señaló, y añadió que, además, destacan en el país factores como la disponibilidad de terrenos, el clima y la ubicación relativamente apartada de conflictos bélicos. Afirmó que, cuando dialogan con clientes y inversores extranjeros, se les transmite la idea de que Argentina ofrece un entorno sin grandes riesgos sísmicos ni guerras, lo cual se traduce en una base fértil para el crecimiento de centros de datos. Aun así, subrayó que hoy no hay una proliferación de proyectos de gran escala orientados específicamente a IA en la región, por lo que Argentina podría dar un paso adelante si dispone de la tecnología adecuada para que estas infraestructuras sean sostenibles.

La especialista enfatizó que los data centers se volvieron una prioridad no solo tecnológica, sino también política y económica: “son una iniciativa estratégica para el país”. En un marco de electrificación global y de una digitalización de IA cada vez más acelerada, indicó que es necesario acompañar ese proceso con nueva infraestructura para datos.

Durante el encuentro, Schneider Electric detalló los retos que plantea la IA para la arquitectura de los centros de datos. Entre 2025 y 2030, estiman que el 60% de los despliegues estará orientado a IA y que el 75% de las cargas de trabajo de IA demandarán refrigeración líquida.

Miranda, al analizar el contexto global, remarcó la descentralización de los datos: ya no están concentrados solo en Estados Unidos, Europa y Arabia Saudita, sino que se busca un procesamiento multipolar. Reconoció que en Estados Unidos se impusieron numerosas restricciones para desarrollar centros de datos, lo cual podría favorecer a la región, incluida Argentina, especialmente con el Súper RIGI, que ya cuenta con un respaldo legislativo importante y genera altas expectativas sobre su impacto futuro. En ese marco, la región podría volcar esfuerzos hacia una estrategia de datos más diversificada y localizada en el país.