A pocos días de la segunda vuelta en Brasil, el presidente argentino, Javier Milei, reiteró sus ataques contra Lula da Silva, actual mandatario y candidato a la reelección, al tiempo que alertó sobre un posible fraude en los comicios que se disputarán este domingo. Milei publicó en sus redes un extracto de una entrevista en la que Lula cuestiona el esquema laboral de seis días de trabajo, con un día de descanso, para las mujeres, que según el dirigente brasileño tendría un efecto desproporcionado en las tareas del hogar.

En ese contexto, Milei acompañó el fragmento con mensajes despectivos dirigidos al mandatario brasileño y cerró el hilo señalando la posibilidad de que ocurra una maniobra electoral sucia, pese a no aportar evidencias. En otro tuit, el mandatario argentino compartió un clip de un debate presidencial brasileño promovido por una cuenta que favorece a Bolsonaro, sugiriendo que allí se exhibe una postura autoritaria que la “progresía local” enarbola.

La participación de Milei en la campaña de Bolsonaro ya había quedado clara previamente: en julio asistió a un acto que formalizó la candidatura del expresidente para las elecciones; en ese momento, el argentino también había criticado con dureza a Lula, al punto de tildarlo de amenazar la estabilidad brasileña y de enfatizar que el voto debía inclinarse por Bolsonaro para frenar al líder del Partido de los Trabajadores.

Las consecuencias diplomáticas no tardaron en hacerse visibles: tras los reiterados ataques, el gobierno de Lula redujo las relaciones con Argentina al nivel de encargado de negocios, una medida interpretada como un enfriamiento de la cooperación bilateral.

Milei continúa su gira relámpago por España, acompañado por el canciller Pablo Quirno y el vocero Adrián Ravier. La agenda de 48 horas incluye una reunión con Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, y una visita a la Fundación Disenso. En paralelo, el mandatario argentino mantiene una preocupación explícita por respaldos en el extranjero: se recuerda que ya viajó en siete ocasiones para apoyar a Santiago Abascal, líder de VOX.