En la Cuarta Comisión de la Asamblea General de la ONU, Estados Unidos planteó disolver el Comité Especial de Descolonización, el foro desde el cual Argentina plantea año tras año su reclamo por la soberanía de las Islas Malvinas. El argumento estadounidense es que el organismo ya no cumple su propósito y que varias de sus actividades representan un despilfarro de recursos.

El Comité Especial (C‑24) fue establecido en 1961 y tiene la tarea de vigilar 17 territorios no autónomos; diez de ellos están bajo administración británica, entre ellos Malvinas. En junio, el canciller argentino Pablo Quirno denunció, ante ese ámbito, la militarización británica y la explotación unilateral de los recursos naturales en las islas.

A nivel oficial, desde Balcarce 50 señalaron que la postura de Estados Unidos no pone en riesgo la reclamación argentina. “La posición del comité no ha servido para recuperar las islas”, afirmó a TN una fuente con acceso al despacho presidencial.

Según la interpretación estadounidense, el Comité de Descolonización quedó obsoleto, ya que “actúa como si nada hubiera cambiado” y revisa los mismos textos año tras año, pese a que más de 80 antiguas colonias ya se convirtieron en Estados miembros de la ONU. En el debate, la funcionaria de Washington también cuestionó los viajes anuales del comité a “centros turísticos” del Caribe y del Pacífico Sur, a los que calificó como “un derroche de tiempo y recursos de la ONU”.

La postura de Estados Unidos se alinea con la política de la administración de Donald Trump de recortar fondos y personal de la ONU, una visión que también fue vinculada por Milei en sus últimas intervenciones en la Asamblea General. En Nueva York, el Presidente argentino criticó la inacción de la organización ante la ocupación británica de Malvinas, planteando que una resolución pierde valor si, con el tiempo, la contraparte actúa sin consecuencias y la norma permanece en los archivos sin impactar la realidad.

En el mismo debate de la Cuarta Comisión de la ONU, la representante de Estados Unidos rechazó la iniciativa impulsada por Rusia sobre “cómo abordar las formas contemporáneas de colonialismo”. Entre los principales ejes del texto debatido, el Comité lo aprobó con 85 votos a favor, 49 en contra y 23 abstenciones.