El peronismo, hoy dividido, continúa bajo la conducción formal de Cristina Fernández de Kirchner, quien ejerce como presidenta del Partido Justicialista y permanece detenida en la sede de San José 1111. A partir de esa posición, la exmandataria impulsó la difusión de un comunicado del PJ que establece un paralelismo entre su situación y la de Juan Domingo Perón, al tiempo que reclama su liberación y cuestiona el actual régimen de visitas.
La publicación oficial del PJ titubea entre homenaje y demanda: se afirma que “ayer fue Perón, hoy es Cristina” y se invita a mirar hacia atrás para entender el presente y “dar vuelta la historia”. El texto rememora que, hace 81 años, el pueblo argentino obligó la renuncia de Perón tras la acción de un sector de las Fuerzas Armadas que no toleraba sus políticas en favor de los trabajadores. Días después, Perón fue detenido y trasladado a la isla Martín García.
Desde Avellaneda, Lanús y el resto del conurbano, miles de trabajadores marcharon hacia la Plaza de Mayo, cruzaron puentes y atravesaron el Riachuelo para exigir la libertad de Perón; no se retiraron hasta lograrla. En el comunicado, se recuerda además que Perón fue proscripto durante 18 años.
El texto, de tres páginas, insiste en que la historia se repite y presenta a Cristina Kirchner como la "primera y única mujer electa y reelegida presidenta de la Nación" cuya libertad está en juego, al señalar que se encuentra detenida en San José 1111 bajo un régimen de visitas restringido que, aseguran, ni siquiera se aplica a narcotraficantes ni a condenados por delitos de lesa humanidad.
Sobre la situación judicial de Kirchner, el comunicado afirma que la condena carece de fundamentos y que el proceso mostró irregularidades, mencionando que el tribunal involucrado habría contado con circunstancias controvertidas que involucrarían al fiscal, y que la sentencia impone la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos, como parte de lo que señalan como una persecución más allá de la condena en sí.
El documento concluye haciendo un llamado a la militancia, a las organizaciones y a los sectores democráticos para asumir una “responsabilidad histórica” orientada a lograr la libertad de Cristina y a levantar el fin de su proscripción, destacando que el objetivo central es la libertad de la expresidenta más que la unidad interna del peronismo.



