Cristiano Ronaldo protagonizó un nuevo episodio de tensión en la selección de Portugal al retirarse del estadio Parken, en Copenhague, donde el equipo llevaba a cabo una sesión de entrenamiento luego de la conferencia de Jorge Jesús. El delantero de 41 años comunicó a través de sus redes sociales que había decidido abandonar la concentración, y afirmó que, en su momento, contará a los portugueses la verdad de las razones que lo motivaron a alejarse del conjunto nacional. En paralelo, deseó buena suerte a Portugal y a sus compañeros.

Según las imágenes difundidas por Récord, Ronaldo se subió a una camioneta oscura que transporta al plantel y salió en dirección al hotel. Este mismo patrón había ocurrido el martes, cuando el atacante terminó la jornada en el gimnasio del lugar donde se aloja la delegación. Paralelamente, surgieron reportes sobre un avión privado del jugador que se dirigía hacia Dinamarca, lo que incrementó la especulación sobre su estado y sus movimientos.

La prensa portuguesa ha señalado que el tema se ha convertido en un caso mediático. A Bola, por ejemplo, habló de un “Caso Ronaldo” y señaló que hay “tensión en la selección nacional”, aludiendo a que la aeronave de Ronaldo estaba en ruta hacia Copenhague y podría regresar de inmediato a España. O Jogo y Record coincidieron en indicar que la idea era que el capitán abandonara la concentración, y añadieron que, a pesar de la rueda de prensa, Jorge Jesús afirmó que Ronaldo entrenaría, pero el capitán de la selección no saltó al terreno de juego con sus compañeros.

En esa misma sintonía, SIC Noticias relató un clima de incertidumbre similar, apuntando que, poco después de que Jesús intentara cerrar la polémica con declaraciones en sala de prensa alegando “no había ningún problema”, Ronaldo volvió a faltar al entrenamiento de la selección y dejó el estadio.

El origen del conflicto, según la crónica, se remonta al encuentro frente a Noruega, disputado el pasado domingo 27 de septiembre, cuando Portugal lo venció sin que Ronaldo participara. En ese momento, el entrenador habría puesto límites a los periodistas: solo permitiría dos preguntas sobre el astro lusitano. Con este nuevo episodio, la situación parece prolongarse en la antesala del choque ante Dinamarca, correspondiente a la tercera jornada de la Nations League.