El deterioro del crédito corporativo se mantiene como una de las señales de alerta en el panorama económico. En septiembre, 1.937 empresas quedaron en mora, lo que implica un ascenso del 3,5% respecto de agosto. En el mediano plazo, la cantidad de firmas con situación irregular en el sistema bancario llegó a 58.982, con un crecimiento interanual del 53%.

Este doble pulso de morosidad e insolvencia incidió en los indicadores de riesgo privado. El Score de Riesgo Económico y Financiero (SERF), elaborado por Fidelitas, retrocedió 0,6 puntos respecto del mes anterior y se ubicó en 37,7 unidades, manteniendo al conjunto empresarial en la categoría de “Riesgo Elevado”.