La evaluación, elaborada por la Fundación Libertad (sede en Rosario) y basada en los presupuestos provinciales 2026, señala que hay 1.199 legisladores repartidos en 24 jurisdicciones. Tomando las partidas previstas para este año y dividiéndolas por la cantidad de integrantes de cada cámara, el resultado es un gasto promedio por legislador de 1.531 millones de pesos anuales, es decir, alrededor de 128 millones mensuales por persona.

La investigación recuerda que ocho distritos cuentan con legislaturas bicamerales (cámara de diputados y senadores): Buenos Aires, Santa Fe, Mendoza, Entre Ríos, Corrientes, Salta, Catamarca y San Luis. Sumadas todas las jurisdicciones, el presupuesto para sostener las 32 estructuras legislativas asciende a 1.835.300 millones de pesos anuales.

Frente a estos números, Javier Bongiovanni, director del Centro de Investigaciones Sociales y Económicas (CISE) de Libertad, subrayó que, en un contexto donde se solicita esfuerzo a la ciudadanía, la política no puede quedar al margen. “Que las legislaturas costen 1,8 billones al año y que cada legislador demande, en promedio, 1.531 millones obliga a preguntarse si estas estructuras están realmente justificadas. No se trata de debilitar las instituciones, sino de terminar con la idea de que el esfuerzo siempre tiene que hacerlo otro: la política también debe revisar sus gastos, eliminar privilegios y rendir cuentas”, afirmó a Infobae.

La fundación viene elaborando este informe desde 2018, con el objetivo de estimar anualmente cuánto destinan las provincias al funcionamiento de sus poderes legislativos.

El análisis también muestra diferencias marcadas entre provincias en cuanto al costo por representante. Tucumán encabeza el listado con 49 legisladores y un presupuesto para 2026 de 182.504 millones, lo que eleva el gasto por cargo a 3.725 millones por año. El estudio señala además que ese costo para un legislador tucumano supera a cifras de otros distritos, incluso cuando la cantidad de miembros es similar (49 en Tucumán frente a 48 en Jujuy).

La Ciudad de Buenos Aires figura en segundo lugar: cada uno de sus 60 legisladores cuesta 3.402 millones al año, y la Legislatura de la capital nacional dispone de una previsión de 204.092 millones para 2026.

Chaco completa el podio con 3.057 millones por representante. En el extremo opuesto, San Luis registra el menor gasto por cargo: 176 millones, con 43 diputados y 9 senadores. En segundo lugar entre las jurisdicciones menos gastantes figura Santiago del Estero, con 206 millones por legislador, lo que evidencia una brecha notable entre esa provincia y la chaqueña, cercana a 15 veces más gasto por cargo.