Leandro Paredes sufrió un desgarro de grado 2 en el isquiotibial derecho, lesión que lo dejará fuera de las canchas entre tres y cinco semanas. La información fue confirmada este sábado por la mañana y deja a Boca frente a una serie clave en la Copa Sudamericana.

El conjunto xeneize debe disputar la semifinal ante Vasco da Gama: el primer encuentro se jugará este martes 13 en la Bombonera y la revancha será una semana después, en Brasil. De confirmarse el plazo estimado, el mediocampista llegaría con lo justo y sin ritmo para afrontar el Superclásico frente a River, programado para el 1 de noviembre.

Además, Paredes tampoco estaría disponible para los compromisos del Clausura ante Talleres e Independiente, el 16 y el 25 de octubre, respectivamente. Aunque Boca no emitió un parte oficial, el cuerpo técnico ya maneja la información internamente.

El jugador venía cargando una notable demanda física tras la seguidilla de partidos de las últimas semanas y ya había mostrado molestias musculares antes de la lesión. Aunque el desgarro tiene un periodo estimado de recuperación de hasta cinco semanas, los plazos pueden variar según la evolución diaria.

Se trata de una lesión en el mismo músculo que ya sufrió Paredes a fines de mayo, lo que encendió las alarmas en Boca y en la selección argentina, ya que ocurrió justo antes del Mundial. En aquella ocasión, el desgarro apareció tras la eliminación ante Universidad Católica por la Copa Libertadores; el volante ya había jugado con molestias y luego reconoció una sobrecarga muscular previa.

La evolución se seguirá día a día y el tiempo de regreso dependerá de la respuesta al tratamiento y de las sensaciones físicas durante la rehabilitación. De cumplirse los plazos, podría estar disponible para enfrentar a River en la Bombonera y para la semifinal de la Copa Argentina frente a Banfield el 14 de noviembre.

Paredes debutó en el segundo tiempo del encuentro frente a Instituto, ingresando al minuto 9 para reemplazar a Milton Delgado. Sin embargo, 16 minutos después debió abandonar el terreno de juego por una molestia; se retiró rengueando con hielo en la zona hacia vestuarios. Tras el encuentro, Arruabarrena confirmó la baja provisional, señalando que “ya está descartado para el martes”.

En conferencia post partido, el entrenador afirmó que, más allá de la ausencia, Boca debe sostener su rendimiento y que cuentan con variantes para suplir la baja del capitán y referente del equipo.