En la prueba corta disputada este sábado 10 de octubre en el circuito urbano de Marina Bay, dos monoplazas de McLaren se cruzaron en la bajada hacia la curva final. Lando Norris buscó sobrepasar por el interior a su compañero Oscar Piastri, que iba delante, pero el margen se cerró y los autos terminaron tocándose en el vértice de la curva 4.

El choque afectó a ambos pilotos: Piastri, que marchaba en cuarto lugar por detrás de Charles Leclerc, perdió la posibilidad de sumar puntos al verse obligado a abandonar la prueba. Norris, por su parte, continuó los últimos metros con daños en el coche y cayó posiciones, quedando en octavo lugar, la última plaza que reparte puntos en la Sprint.

La clasificación final reflejó la situación: Norris terminó en octavo, mientras que Piastri no pudo completar la prueba. Tras cruzar la meta, Norris envió un mensaje de disculpas a Piastri por radio, señalando que no quería que aquello sucediera pero que simplemente se quedó sin espacio en el vértice en su intento de adelantamiento. Del lado de Piastri, el piloto aseguró que debía revisar lo ocurrido y dejó abierta la análisis sobre si la maniobra podría haber sido distinta para evitar el desenlace.

El incidente ocurrió en un momento clave de la carrera, cuando ambos McLaren estaban posicionados entre los primeros cinco lugares en una Sprint que mostró varios abandonos y cambios de orden. En el momento del toque, Norris ocupaba la quinta posición y el líder del campeonato, Kimi Antonelli, quedaba detrás, junto a la trayectoria de Piastri, que venía delante de su compañero.

Este indépendant para McLaren rompe con la dinámica interna de la escudería, donde ambos pilotos habían mostrado buen rendimiento durante la mayor parte de la prueba. Más allá de lo deportivo, la imagen de unidad del equipo quedó afectada por el choque y las posteriores declaraciones de los dos conductores.

Con la Sprint concluida, el equipo deberá evaluar los daños y la repercusión en la confianza entre Norris y Piastri de cara a las próximas carreras. Aunque la jornada no terminó como esperaban, McLaren había mostrado durante buena parte de la prueba su capacidad para competir dentro de los primeros puestos, antes de que el toque cambiara el rumbo de la carrera.