La Selección Argentina dominó el partido de inicio a fin y mostró una propuesta ordenada en la primera prueba tras la salida de Lionel Messi, ante Bolivia. El encuentro se disputó en un estadio donde Nicolás Paz debutó con Belgrano hace una década, y la Albiceleste entendió que el rival no exigía demasiado para sacar adelante el trámite.

Nicolás Paz, delantero del Como, se erigió como la figura de la noche: convirtió un gol y dio una asistencia, sumando así su quinto tanto con la camiseta nacional, todos de cabeza. Su rendimiento fue determinante para encaminar la goleada.

En defensa, Cristian Cuti Romero estuvo sólido y cómodo, sin sufrir sobresaltos. Su lectura de juego y su capacidad para adelantarse a las acciones rival dejaron una impresión positiva, mientras el equipo mantenía la disciplina defensiva necesaria para evitar riesgos.

Exequiel Palacios se mostró activo en la generación y tuvo momentos destacables de salida y manejo del balón. Por la banda izquierda, Román Vega aportó movilidad y continuidad de juego, aunque le costó definir en algunas oportunidades.

Alexis Mac Allister tuvo una actuación relevante: participó de forma continua, ejecutó un remate de gran calidad y, además, puso el córner que terminó en el gol de Romero, consolidando su rol como eje creativo del equipo.

Un jugador nacido en Toluca entró en el tramo final para cubrir la banda derecha; su debut en la Mayor transcurrió sin mayores trascendencias, en un complemento en el que el conjunto argentino mantuvo la organización.

Con el correr de los minutos, el equipo mostró solidez y buen ritmo en la circulación, buscando siempre ampliar la ventaja y sostener la seguridad defensiva. Los cambios aportaron dinamismo y continuidad a la propuesta, que terminó cerrándose con una contundente victoria.

En síntesis, Argentina presentó una propuesta clara y estable en un marco de transición, con Paz como eje desequilibrante, y con Romero, Palacios y Mac Allister marcando el pulso de un equipo que apunta a consolidar la nueva era pos Messi.