Boca cumplió con lo que buscaba: dejó la serie con una delantera mínima para la revancha en suelo brasileño, pero no fue ni cómodo ni contundente. El equipo xeneize se llevó la victoria 1-0 en la Bombonera y ahora deberá cerrar la llave el martes próximo en San Pablo para avanzar en la Copa Sudamericana.
El encuentro terminó siendo parejo y cerrado, con escasas situaciones claras. La cancha mostró momentos de intensidad inicial, pero el ritmo se disipó y la acción se centró más en la mitad de la cancha que en el área. San Pablo, consciente de su condición de visitante en la revancha, estuvo más firme en las disputas y se acomodó para controlar el trámite, alejando los riesgos de su arco.
La batalla clave se dio en el medio. Boca intentó encontrar a Leandro Paredes, pero el conjunto brasileño lo presionó y le dificultó la salida. Luciano, el enganche visitante, ocupó muy de cerca ese espacio e incomodó cada intento de progresión. Sin su eje de juego habitual, Boca tuvo que optar por recoger más largas y buscar variantes, mientras Álvaro Montero se convirtió en una pieza clave para mantener el cero.
El equipo de Rodolfo Arruabarrena sufrió la ausencia de variantes para quebrar la estructura rival. Tomás Aranda no está disponible y su regreso quedó en 2027; Milton Delgado, lesionado, también dejó un vacío en el medio. En lo individual, Alan Velasco apareció más pegado a la banda derecha, lejos de Merentiel, y Santiago Ascacibar obligó a guardar reposo por un cuadro gripal, lo que limitó su movilidad. Tomás Belmonte aportó más lucha que juego, y Leonel Flores tuvo alguna participación como titular en lugar de Sebastián Villa, con Lautaro Blanco buscando apoyos por la banda.
San Pablo, por su parte, no generó mucho tránsito ofensivo, pero cada vez que tuvo espacio logró desequilibrar. Las dos chances más claras del primer tiempo fueron para la visita: un cabezazo de Luciano tras un mal despeje de Belmonte exigió a Montero a una gran intervención para evitar el gol y, poco después, Calleri recibió cerca del área, pero definió mal y su remate terminó muy desviado.
Boca se fue al descanso sin respuestas claras para descomprimir el plan defensivo rival, y la ventaja obtenida queda como gran mérito para la revancha en tierras brasileñas. La serie queda abierta y promete un desenlace caliente en San Pablo el martes próximo.



