El 13 de septiembre de 2020, una concentración de miles de personas se agrupó alrededor del Obelisco y generó anillos de protesta que alcanzaron hasta quince sectores de la Ciudad y varias provincias del interior. La convocatoria, que expresaba descontento con la gestión oficial, reunió tanto a opositores como a ciudadanos hartos de la economía, la seguridad y, especialmente, de la forma en que se manejaba la pandemia. En las consignas se mezclaban reclamos sobre la rapidez y eficiencia de la Justicia, frente a la mirada de un kirchnerismo que impulsaba una reforma judicial.

La marcha, conocida popularmente como el Banderazo, habría encontrado su impulso inicial en cuentas de Twitter vinculadas al macrismo, según indicó la consultora Scidata. Su impacto superó las previsiones de quienes la promovieron o apoyaron, funcionando como la culminación de protestas que ya venían desde abril, cuando cacerolazos y aplausos desde balcones cuestionaban el confinamiento, la liberación de presos y la expropiación de Vicentín, la cerealera de Santa Fe.

En ese contexto, el gobierno se veía envuelto en una dinámica de desgaste que parecía estancarse en un rumbo cada vez más problemático. Tres meses antes del banderazo de septiembre, el 8 de ese mes, Horacio Rodríguez Larreta, entonces jefe de Gobierno de la Ciudad, decidió flexibilizar la cuarentena para permitir salidas recreativas de runners. Estableció un esquema por DNI (0,2,4,6 y 8 en determinados días; 1,3,5,7 y 9 en los demás) y abrió un debate público sobre si el número 0 debía ser considerado par, reflejando el tono de discrepancia y controversia que marcaba aquella etapa.

La secuencia de hechos muestra cómo la presión social, las decisiones regionales y las tensiones entre sectores políticos se entrecruzaron en un momento en que Argentina enfrentaba la pandemia y un debate político intenso. El episodio dejó en claro que el vínculo entre el gobierno nacional y la opinión pública ya estaba atravesado por una polarización sostenida, con efectos que resonarían en el ánimo político de los meses siguientes.